jueves, 24 de agosto de 2017

Jujuy, la sangre india - Parte 3

Durante las guerras por la independencia, Jujuy se convirtió en el escenario de las batallas entre el Ejército del Norte y las fuerzas realistas. 


Pasados dos años de la Revolución de Mayo, Jujuy entregaba sus mejores hijos. La poca formación militar, a lo que se sumaba la carencia de elementos necesarios y la inferioridad numérica, llevaron a la consecuencia lógica de las derrotas de Cotagaita, Nazareno y Desagüadero. Poco pudieron hacer los jefes patriotas que sucesivamente asumieron el mando del Ejército del Norte, como Francisco Ortiz de Ocampo, Antonio González Balcarce, Juan José Castelli y Juan Martín de Pueyrredón. 


Sólo el triunfo del 7 de noviembre de 1810 en Suipacha, que constituye la primera victoria argentina en la guerra de la independencia, lograda por los gauchos del Norte comandados por Martín Miguel de Güemes con apoyo del capitán porteño Balbastro, eleva y mantiene aún la fe. La figura de Manuel Belgrano es de sobra conocida por todos los argentinos y en particular por los jujeños, que han hecho de él el héroe por antonomasia de la emancipación nacional. 


Belgrano llegó a Jujuy el 19 de mayo de 1812 y allí recibió el saludo del pueblo en general que veía en el Ejército del Norte, y en su nuevo jefe, la solución a la amenaza de la invasión realista. 

La situación era clara y sus lineamientos generales se ajustaban a lo previsto por el gobierno, las circunstancias colocaban a Belgrano ante un duro trance. Ante el avance del enemigo, Belgrano dispuso que el coronel Diaz Velez retomara el mando de la vanguardia en Humahuaca. 


En la noche del 22 de agosto se impartió la orden definitiva de abandonar el pueblo y al amanecer del día siguiente toda la ciudadanía jujeña abandonó la ciudad. A media tarde salió el grueso del ejército, en tanto que Belgrano recién salía a la medianoche. En la noche del 23, la retaguardia patriota era atacada desde diversos lugares y solo pudo salvarse gracias a la acción enérgica del capitán Zelaya, quien organizó el repliegue bajo el fuego enemigo. 

HIPERHUMOR - LA FARMACIA

martes, 22 de agosto de 2017

La fundación de Jujuy - Parte 2

El capitán Pedrero de Trejo había sido designado para la fundación de Jujuy, pero como pasó un tiempo sin que lograra formar un ejército para la misión, Argañarás solicitó a Trejo que le cediera sus derechos. Al haberlo hecho, la comisión fue confirmada por Ramírez de Velasco el 25 de enero de 1593. Argañarás tenía orden de buscar el mejor sitio para que la ciudad contase con agua, pastos y montes; y el compromiso de sostener a la población durante el lapso de seis años. Con unos treinta hombres recorrió el valle de Jujuy y fundó la ciudad de San Salvador de Velasco el 19 de abril 1593.

Este emplazamiento “entre ríos” que corren a corta distancia motivó que su plano de fundación fuera un rectángulo alargado de diez manzanas por cuatro, cada una de las cuales medía 440 pies de lado ( 126 m ). Las calles, a su vez, tenían 35 pies ( 10 m ) de ancho.

En los meses siguientes se reunieron con él su esposa Bernardina y los numerosos hijos del matrimonio. Luego del acto fundacional, Argañarás se convirtió en el primer Teniente de Gobernador de Jujuy, en funciones hasta el 7 de junio de 1596.

Después de varios intentos frustrados de emplazamientos españoles en la zona, territorio de los Jujuy o jujuyes parcialidad de la etnia omaguaca, se inició el cierre del cerco en torno a los aborígenes y proporcionó una crucial escala para el comercio del Tucumán con Perú y Alto Perú. La ciudad progresó escasamente en los primeros tiempos: la cantidad de 45 vecinos al fundarse la ciudad en 1593 se redujo a 9 en 1607.

Durante la Guerra de la Independencia Argentina a inicios del siglo XIX, Jujuy fue uno de los principales baluartes encontrándose muchas veces en pleno frente de tal guerra. Se convirtió en capital de la provincia desde el momento en que Jujuy se separó de Salta, en 1834.

Primera fundación

En el lugar donde actualmente se encuentra el barrio Ciudad de Nieva, en las planicies altas sobre el Sivi Sivi, el 20 de agosto de 1561, por disposición de Pérez de Zurita, entonces Gobernador de Tucumán, y con el ritual de costumbre fue fundada por Gregorio de Castañeda la primera ciudad jujeña, llamada de Nieva, en homenaje al Virrey del Perú. En muy precarias condiciones subsistió el escaso poblado hasta 1563, fecha en la cual el cacique Juan Calchaquí y un grupo de indios se rebelaron contra Castañeda, incendiaron y destruyeron la modesta ranchería.

Segunda fundación

El valle de Jujuy era punto estratégico, ya que por allí convergían las rutas procedentes del Perú y las que se abrían hacia la progresista región del sur uniéndose al Atlántico. Por ello el 13 de octubre de 1575, Don Pedro de Zárate fundó, en la zona llamada Punta Diamante por la cercana unión de los ríos que flanquean la ciudad (el Grande y el Chico), la ciudad de San Francisco en la nueva provincia de Alava, donde actualmente se encuentra el Cementerio del Salvador. La ciudad alcanzó escasamente un año de vida, ya que también fue destruida por las hordas salvajes.

Tercera fundación

El comercio con el Alto Perú se había resentido y ello hizo que el monarca español ordenara que se repitieran los esfuerzos para hacer una nueva fundación. Es así como Juan Ramírez de Velasco designó al capitán Francisco de Argañarás y Murguía para dicha tarea. El 19 de abril de 1593, en el lugar donde está emplazada actualmente la Plaza Belgrano, siendo un lunes de Pascua de Resurrección y bajo la invocación del Salvador, Argañarás dejó establecida la fundación de San Salvador de Velasco en el Valle de Jujuy donde quedó definitivamente asentada.

La fundación de Jujuy - Parte 1



La llamada “Tacita de Plata” nacía un Lunes de Pascua de Resurrección de 1593, un 19 de abril bajo el amparo de su Patrono el Santísimo Salvador luego de varios intentos frustrados.

San Salvador de Jujuy tuvo tres fundaciones. La primera se llamó Ciudad de Nieva, fundada por Gregorio de Castañeda el 20 de agosto de 1561, por disposición de Juan Pérez de Zurita, gobernador de Tucumán; en donde actualmente se emplaza el barrio Ciudad de Nieva.

La segunda ciudad fundada se llamó San Francisco de Álava, el 13 de octubre de 1575 por don Pedro Ortiz de Zárate, en la unión de los ríos Grande y Xibi Xibi, lugar conocido como Punta diamante. La fundación definitiva fue en abril de 1593, se instaló en el centro, equidistante de las anteriores fundaciones.

La llevó a cabo Francisco de Argañarás y Murguía con el nombre de “San Salvador de Velazco en el Valle de Jujuy” el 19 de abril de 1593, en donde actualmente está ubicada la plaza Belgrano. Francisco de Argañarás y Murguía, responsable de la tercera y definitiva fundación de la capital de Jujuy, había nacido en Amezqueta, Guipuzcoa, país vasco, en el año 1563.

El 17 de julio de 1586 Argañarás llegó al Tucumán como Maestre de Campo de Juan Ramírez de Velasco, gobernador de la región. Se estableció en Santiago del Estero, donde los documentos lo registran como titular de encomiendas y regidor del Cabildo.  Allí se casó con Bernardina Mejía de Miraval y Mancho, hija de Hernán Mejía de Miraval y Vega, conquistador del Perú y del Tucumán, quien era también encomendero en Santiago del Estero.




miércoles, 2 de agosto de 2017

Historia de Chascomús - Parte 3

Los reclamos del autonomismo se manifestaron varias veces en proyectos de Ley que no prosperaron por propia decisión de la Legislatura, siendo el más recordado el de 1974, que tuvo media sanción en Diputados pero fue desestimado en el Senado. En esa oportunidad vecinos de Chascomús y la zona rural se opusieron, al igual que hoy, al desmembramiento del Partido y concretaron movilizaciones a la ciudad de La Plata y medidas en Chascomús.

En la década del noventa y tras valorar la baja calidad de las tierras que integraron el no concretado Municipio de Biedma, los autonomistas cambiaron radicalmente su pedido y establecieron un reclamo de tierras productivas más sustentables, perdiendo esta decisión todo tipo de antecedente histórico, sobre la base de una zona de influencia que no es tal, y que fue el origen del proyecto de Ley del ex Diputado Julio Alfonsín.

Aunque la edificación chascomunense ha sido arquitectónicamente modesta, resultan interesantes algunos solares, por ejemplo: el de la Capilla de los Negros, así llamada porque durante un largo período su principal feligresía fue constituida por descendientes de africanos. 

El edificio de la Municipalidad es atractivo arquitectónicamente, fue edificado sobre los cimientos del antiguo "Cabildo" y el antiguo "cabildo" a su vez fue edificado sobre el primitivo fortín fundacional.

Por su antigüedad también cabe hacer mención de "La casa de Casco", amplia vivienda que tras ser ejecutado su dueño al ser derrotada la rebelión de Los Libres del Sur pasó a ser un cuartel de las fuerzas rosistas, por este motivo muchas veces se le llama "Casa de Rosas". Sin embargo, aún en la actualidad el principal atractivo de la ciudad es la casi inmediata Laguna de Chascomús en la cual se practican la pesca y las actividades náuticas, pudiendo realizarse campamentos en sus orillas.







Historia de Chascomús - Parte 2



Chascomús, fundado en 1779, abarcó desde su inicio todas las tierras desde el río Samborombón hasta el río Salado, como un línea de frontera con el indio entre el sur y el norte del Salado, y como ejemplo alcanza con recordar que uno de los primeros lugares donde se pensó construir el que sería Fuerte San Juan Bautista fue la laguna Barrancas.

En este marco Chascomús ya fue declarado Partido en 1801, todavía bajo gobierno español, con funcionamiento entre tres límites naturales como eran los mencionados ríos y el Río de La Plata, caso prácticamente único en el país.

En 1864 se divide Chascomús y se crea el Partido de Biedma, que durante 30 años nunca se logra materializar ni en población ni en gobierno, aún inclusive cuando un interventor federal nombra en 1893 una comisión regularizadora; finalmente y tras reclamos de vecinos de Chascomús y la zona rural, que son el primer antecedente de la Comisión de Integración para el Partido de Chascomús y Vecinos Autoconvocados, en 1894 la Legislatura de la Provincia le restituye históricamente sus tierras a Chascomús .
Vale acotar al respecto que en ese entonces Manuel J. Cobo, verdadero nombre de la localidad conocida como Lezama, no existía, y recién en 1913 con la aprobación de un loteo tiene su origen.

Más tarde en 1918 se crea la Delegación Municipal en Manuel J. Cobo. Aunque se pretende establecer fechas anteriores, lo cierto es que en la segunda mitad del siglo XX algunos vecinos de Manuel J. Cobo inician un movimiento al que llaman autonomista con la intención de lograr se cree nuevamente el Partido de Biedma, que nunca se había concretado y menos aún tenido como cabecera a Manuel J, Cobo (Lezama) dado que esta localidad no existía. La sede de Biedma se había determinado debía establecerse en un paraje rural llamado La Azotea Grande.


martes, 1 de agosto de 2017

Historia de Chascomús - Parte 1



RESEÑA HISTORICA DE LA CIUDAD DE CHASCOMUS:

En 1582, dos años después de la fundación de Buenos Aires, Don Juan de Garay organizó una expedición de reconocimiento por el territorio que hoy ocupa el partido de Chascomús.


En 1640 se establece el primer poblador conocido, Don Luis Gaytán, que expresa la intención de "poblar una estancia de ganados mayores y menores". Pero recién en 
Chascomús, tuvo su origen con el Fuerte San Juan Bautista, fundado por el Capitán de Blandengues Don Pedro Nicolás Escribano el 30 de Mayo de 1779.

Este fuerte, antiguamente emplazado en el centro del casco histórico de nuestra ciudad, fue parte de una línea de avanzadas, cuyo objetivo era repeler los ataques indígenas, protegiendo así, a las poblaciones españolas que se encontraban enmarcadas por esta línea de fortines, también conocida como “la última frontera con el indio”.La construcción de este fuerte, el 30 de mayo de ese año, se considera la fundación de la ciudad de Chascomús, cabecera del actual partido.


Pocos años más tarde, en el año 1801, Chascomús es declarada Partido.

La historia de Chascomús, también tuvo inferencias en la historia Nacional. En 1.839, a la vera de nuestra laguna, se libró la Batalla de Los Libres del Sur, producto de una contienda entre los Hacendados del Sur y las fuerzas de Rosas, cuyo recuerdo y homenaje a los caídos se representa en un monolito, ubicado en la Av. Costanera España.

En 1846, se introduce a la Argentina el alambrado de campo que fue instalado por primera vez en el país, por Richard Newton en la Estancia Santa María (Partido de Chascomús).

En 1865 llega el Ferrocarril del Sud, Chascomús es punta de rieles y con ello, se convierte en una ciudad progresista y pujante. Tal es así, que poco tiempo después, en 1873, Chascomús es declarada ciudad, siendo entonces gobernador Don Mariano Acosta y  su primer Intendente sería Ramón Milani, en el año 1886.


lunes, 24 de julio de 2017

El mas hermoso Narciso Bello.

Soy del pueblo: Ringo Bonavena (capítulo completo) - Canal Encuentro HD

Oscar Bonavena en su casa habla de la pelea con Cassius Clay 1970



Bs. As.: Nota periodística en la casa del pugilista Oscar Natalio "Ringo" Bonavena, en el barrio de Parque Patricios. Reportaje a Bonavena, en el cual se le pregunta: -¿Es tu pelea mas difícil con Cassius Clay? -¿Qué pasa si perdes? -¿Y que pasa si ganas? -¿Oscar, con quien viajas vos? -¿Es normal que un boxeador cuando va a pelear al exterior vaya con su medico, por que vas con tu medico? -¿Siempre fuiste con el Dr. Paladino? -¿Cuánto dinero ganas con esta pelea? -¿Podría llegar a ser tu ultima pelea? -¿Hace un tiempo cuando te fuiste sorpresivamente te quedaste un tiempo largo, se dijo que no volvías a vivir mas a la Argentina? -¿Cuándo esta nota salga al aire vos ya vas a estar subiendo al avión, es cierto? Finaliza la nota con Bonavena junto a su hijo Oscar "Ringuito". (Leo Gleizer)
Fecha: 4/12/1970
Duración: 3 minutos 25 segundos
Código del film: B-00142

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sábado, 22 de julio de 2017

Julieta Lanteri: la mujer que votó por primera vez - Parte 2


Para 1910, en el contexto del debate sobre la reforma electoral que llevaría a la llamada Ley Sáenz Peña y ya nacionalizada argentina, Lanteri realizó una presentación judicial muy particular y específica, reclamó que se le reconocieran todos los derechos como ciudadana, incluidos, por supuesto, los políticos. Lo más curioso, y lo que más llamó la atención, fue que el fallo de primera instancia resultó favorable.

El juez Claros dijo “como juez tengo el deber de declarar que su derecho a la ciudadanía está consagrado por la Constitución, y en consecuencia, que la mujer goza de los mismos derechos políticos que las leyes acuerdan a los ciudadanos varones, con las únicas restricciones que, expresamente, determinen dichas leyes, porque ningún habitante está privado de lo que ellas no prohíben”.
Así, en julio de 1911, la doctora Lanteri fue la primera mujer incorporada al padrón electoral argentino, y el 26 de noviembre de ese año fue la primera sudamericana que pudo votar.
Al año siguiente, fue sancionada la ley que democratizaba el sistema electoral disponiendo el carácter secreto y obligatorio del voto, pero se establecía que el padrón electoral se correspondería con el empadronamiento para el servicio militar, con lo cual, las mujeres quedaban expresamente restringidas por la ley.

Reivindicaciones

Cansada de las injusticias y ávida de presentaciones judiciales, Lanteri fue por más y presentó un escrito reclamando su candidatura a diputada, ya que “la Constitución Nacional emplea la designación génerica de ciudadano sin excluir a las personas de mi sexo, no exigiendo nada más que condiciones de residencia, edad y honorabilidad, dentro de las cuales me encuentro”.

Otra vez, el fallo fue favorable y Lanteri presentó, a través del Centro Independiente, su plataforma electoral; allí proponía licencia por maternidad, subsidio estatal por hijo, abolición de la prostitución y la pena de muerte, sufragio para los dos sexos, salarios iguales para trabajos equivalentes, y divorcio absoluto. 

En esas elecciones de 1919, Lanteri obtuvo 1.730 votos sobre un total de 154.302, y valga la aclaración de que todos sus votantes eran hombres.

La prensa gráfica comenzó a llamarla, despectivamente, “la Lanteri”; pero ella no se amedrentó y continuó su lucha por los derechos de la mujer, incluso una vez que se produjo el golpe de Uriburu, en 1930. Falleció a los 59 años, atropellada por un auto mientras caminaba por pleno centro porteño.-



Julieta Lanteri: la mujer que votó por primera vez - Parte 1



Se trata de una verdadera precursora en la lucha por los derechos de las mujeres. A principio del siglo XX, fue la primera mujer que pudo votar en Argentina, y también la primera en ser candidata a diputada.

La historia dice que las mujeres argentinas votamos por primera vez en 1951, y en este caso la historia es cierta, aunque con una salvedad: 40 años antes, una mujer había logrado aparecer en los padrones electorales y votar como ciudadana plena de derechos; se trataba de Julieta Lanteri, una italiana que se convirtió en la primera mujer sudamericana que pudo votar y que, además, fue candidata a diputada en las elecciones de 1919.

A comienzo del siglo XX, el modelo femenino en la Argentina estaba cambiando. Las mujeres, aun aquellas que tenían su ámbito de desarrollo en el seno del hogar, aprendieron de las noticias que les llegaban desde Europa y Estados Unidos, que ellas también tenían derechos.

La lucha por conquistar los mismos derechos que los hombres fue ardua, difícil, los caminos no eran fáciles de allanar y las mujeres que se animaban a levantar las banderas del feminismo públicamente, eran contadas con los dedos de una mano.

La Lanteri

Julieta Lanteri había llegado desde Italia –donde había nacido- hacia 1880 con sus padres y hermana, y fue pionera en diversos ámbitos. Fue la primera mujer que pudo ingresar y recibirse en el Colegio Nacional de La Plata, y años más tarde se graduó de farmacéutica en la Universidad de Buenos Aires.

En 1906, se convirtió en la quinta mujer en recibirse de médica y al año siguiente obtuvo su doctorado, ese mismo año, en una conferencia que dio en la Asociación Obstétrica Nacional, señaló “la influencia del varón se ha dejado sentir siempre… Fácilmente sugestionable [la mujer] ha sufrido más intensa y largamente la influencia de las doctrinas filosóficas que las religiones han llevado a los pueblos”.

Julieta Lanteri comenzaba a levantar su voz y no pasaba inadvertida en una sociedad donde el hombre era amo y señor en todos los ámbitos.


sábado, 15 de julio de 2017

Alejandro Korn – Parte 3




Cultivó la cultura y destreza físicas, lo que, más tarde, lo llevaría a ser destacado miembro del Club de Gimnasia y Esgrima de La Plata, entidad de la que fue presidente, antes del inicio del fútbol profesional.

Estudió Medicina en Suiza, se especializó en Psiquiatría, explicó la cátedra de Anatomía en el Colegio Nacional de La Plata y fue catedrático de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires (1906-1930).

Labor

Reformista

La acción universitaria de Alejandro Korn estuvo relacionada con su actuación docente y como alto funcionario en las universidades de La Plata y Buenos Aires, así como con su vinculación con el movimiento estudiantil reformista, en el que sus dos hijos fueron destacados dirigentes, aunque en agrupaciones distintas.
En 1903 ingresó como consejero y vicerrector de la Universidad Nacional de La Plata, cuando ésta era aún provincial y Dardo Rocha era el rector. A partir de entonces fue el profesor titular de la Cátedra de Historia de la Filosofía. A su iniciativa se debió la creación de la Escuela de Obstetricia. En 1919, en plena agitación, el movimiento estudiantil lo llevó a hacerse cargo de la Universidad junto a Carlos Spegazzini y Edelmiro Calvo.
En 1906 ingresó como docente a la Universidad de Buenos Aires (UBA), desempeñándose como profesor interino de la cátedra de Historia de la Filosofía en la facultad de Filosofía y Letras. En 1912 fue elegido consejero de la facultad, desempeñándose en la función hasta 1918. Ese año, en el marco del movimiento de Reforma Universitaria comenzado en Córdoba, fue elegido por los estudiantes como primer decano reformista de la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, hasta 1921.

Alejandro Korn – Parte 4



En 1918, Korn fue uno de los "maestros" (junto a José Ingenieros, Alfredo Palacios, José Vasconcelos) tomados como referentes por las organizaciones estudiantiles que impulsaron la Reforma Universitaria en toda América Latina. A diferencia de lo que sucedió en Córdoba, en donde el movimiento reformista fue básicamente antiescolástico, en La Plata, donde el clericalismo casi no existía, el reformismo se desarrolló como una reacción contra el positivismo. Esta reacción antipositivista fue liderada por Alejandro Korn. Entre 1919 y 1922 publicó varios artículos sobre el impacto de la Reforma Universitaria en la renovación cultural de América Latina.

Su obra más destacada, La libertad creadora fue originalmente escrita a pedido del Centro de Estudiantes de Derecho de Buenos Aires, para ser publicada en su revista Verbum, con el fin de dar fundamento a la actividad transformadora en que se hallaba embarcada la juventud reformista, bajo los conceptos que inspiraban su visión de un socialismo ético.
El ex presidente de Guatemala Juan José Arévalo, alumno suyo en la Universidad de La Plata, lo definió como "el maestro por antonomasía".

Adelantándose a conceptos pedagógicos que serían universalmente aceptados a partir de la segunda mitad del siglo XX, Korn puso el acento en la necesidad de hacer del estudiante, tomado como sujeto activo y creador, el centro de todo el proceso pedagógico. En La Reforma Universitaria (1919) sostuvo en ese sentido:

La Reforma es un proceso dinámico, su propósito es crear un nuevo espíritu universitario, devolver a la Universidad, consciente de su misión y de su dignidad, el prestigio perdido. Al efecto, es imprescindible la intervención de los estudiantes en el gobierno de la Universidad. Ellos y solamente ellos representan el ímpetu propulsor, la acción eficiente, capaz de conmover la inercia y de evitar el estancamiento. Sin ellos nada se ha hecho ni nada se habría hecho. 

La forma en que han de intervenir, es cuestión secundaria; lo importante es que constituyan un poder del cual en adelante no se pueda prescindir(...) Hemos anunciado el advenimiento de una intensa cultura ética y estética, genuinamente argentina, ennoblecida por el anhelo de la justicia social y destinada a superar, sin desmedro para la ciencia, la época intelectualista y utilitaria. 

Complace ver a la juventud, aunque sea por distintos rumbos, buscar la luz de nuevos ideales. Una cátedra libre rodeada por estudiantes libres, dueños y responsables de sus actos, ha de contribuir mejor a formar el carácter nacional que la tutela verbosa de quienes jamás dieron un ejemplo de entereza.

Alejandro Korn – Parte 5


Trayectoria política

Integró la Unión Cívica Radical desde su fundación en 1891 y en la Revolución de 1893 fue designado por la Junta Revolucionaria como Intendente de La Plata, cargo en el que permaneció pocos días hasta la derrota de la misma. En 1894 fue elegido diputado provincial por la UCR, renunciando a su banca en 1897 fue como señal de disconformidad al revelarse una serie de actos de corrupción en el Banco Hipotecario en el que estaban involucrados varios radicales de su conocimiento.

En 1917 fue elegido concejal de La Plata por la UCR y postulado como candidato a diputado nacional en 1918. Pero ese mismo año se desafilió de la UCR y adhirió a las ideas socialistas, escribiendo "Socialismo ético e Incipit Vita Nova".

En 1931 se afilió al Partido Socialista (Argentina). En 1934 dio una serie de elogiadas conferencias en la Casa del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires sobre "Jean Jaurés", "Hegel y Marx" y el "Antimarx", que fueron publicadas en la Revista Socialista de febrero de 1935. En1934, fue elegido convencional constituyente para reformar Constitución de la Provincia de Buenos Aires, pero renunció a su cargo en protesta al fraude realizado por el gobierno en esos comicios, junto con Alfredo Palacios y Guillermo Korn, su hijo. Luego de su fallecimiento, como homenaje a la labor que realizó en su vida, en el año 1942, mediante la Ordenanza Nº 816, la Municipalidad de La Plata impone el nombre de Dr. Alejandro Korn a la Avenida 19 de esa Ciudad.

Filósofo

Alejandro Korn ha sido considerado junto a José Ingenieros como el fundador del pensamiento estrictamente filosófico en la Argentina, y parte del grupo fundacional de la filosofía latinoamericana, junto a Enrique José Varona en Cuba, José Vasconcelos y Antonio Caso en México,Alejandro Deustua Escarza en Perú, Carlos Vaz Ferreira en Uruguay, Raimundo Farías Brito en Brasil y Enrique Molina en Chile.

El pensamiento de Alejandro Korn impulsó una profunda renovación de la filosofía latinoamericana en el marco del movimiento democratizador continental de la Reforma Universitaria y en momentos en que en la Argentina se producían fuertes confrontaciones para superar la denominada "república oligárquica" basada en el fraude electoral y el voto cantado, e instalar un sistema democrático que tuviera como eje el respeto a la voluntad popular. Su público lector estuvo integrado mayoritariamente por jóvenes estudiantes reformistas y activistas políticos y sociales de centro izquierda. Sus reflexiones se orientaron principalmente al estudio de los valores y de la libertad, destacándose entre sus obras La libertad creadora (1922) y Axiología (1930).

La base de la filosofía de Korn es el ataque frontal al positivismo y al realismo ingenuo, es decir los presupuestos y conclusiones generalmente espontáneos que se dan por evidentes en cada época y que están arraigados en todos los sistemas filosóficos, muchas veces como elementos sobreentendidos del análisis racional.

Korn concibe la filosofía como un pensar íntimamente relacionado con el momento y la cultura concreta en la que se vive, una reflexión derivada de una praxis ligada a los problemas y a la voluntad de los individuos y las comunidades democráticas concretas.

Muerte

Muere el 9 de octubre de 1936 en la ciudad de La Plata perteneciente a Buenos Aires.



viernes, 14 de julio de 2017

Alejandro Korn – Parte 2


Se radicó en San Vicente (Buenos Aires), donde se desempeñó como médico y juez de paz. Fue promotor de la construcción del primer molino harinero y de la extensión de las vías del ferrocarril hasta la ciudad. Se destacó por su trabajo solidario en la lucha contra las epidemias de cólera, motivo por el cual fue condecorado por el presidente Domingo F. Sarmiento. A su muerte en 1905 la comunidad de San Vicente le rindió homenaje.
Alejandro Korn fue el primero de ocho hermanos. Su único hermano varón, Mauricio, sería, como él, un médico destacado. En sus años juveniles se destacó por sus inquietudes culturales y deportivas. En 1877 se estableció en Buenos Aires para realizar primero sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Buenos Aires y luego los universitarios, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Una vez recibido conoció y se casó con María Villafañe, radicándose primero en el interior de la provincia y finalmente en La Plata. Tuvieron siete hijos, de los cuales solo cuatro sobrevivieron la niñez. Uno de ellos, Alejandro Korn Villafañe, se destacaría en la Reforma universitaria así como en el pensamiento católico y como pedagogo con la creación de la novedosa Escuela de La Plata. Su otro hijo varón, Guillermo Korn fue un dirigente estudiantil reformista de izquierda, periodista, dirigente del Partido Socialista y diputado nacional por el mismo, dramaturgo y fundador del Teatro del Pueblo en La Plata.
Estudios
Alejandro cursó estudios primarios con maestros particulares en su localidad natal. En su hogar se hablaba el alemán, lengua que dominó a la perfección, y aprendió latín de niño, dominando además, a lo largo de su vida, varios idiomas más.
Poseedor de una gran cultura, se interesó en la Historia, la Literatura y el traductorado de obras de edición internacional, escribió poemas, varios de ellos en alemán, y una novela costumbrista "Juan Pérez", que se mantuvo inédita hasta 1962. Desde sus años juveniles, cultivó, pues, las humanidades, y, por otro lado, siguiendo el ideario paterno, se interesó vivamente en la política.

jueves, 13 de julio de 2017

Alejandro Korn – Parte 1




Alejandro Korn. Fue un médico, psiquiatra, filósofo, reformista, maestro y político argentino. Dirigió durante dieciocho años la colonia psiquiátrica ubicada en Melchor Romero (provincia de Buenos Aires) que lleva su nombre. 

Fue el primer funcionario universitario en América Latina en ser elegido con el voto estudiantil. Está considerado como el iniciador del pensamiento filosófico en la Argentina y como uno de "los cinco sabios" de la ciudad de La Plata, junto a Florentino Ameghino, Juan Vucetich, Almafuerte y Carlos Spegazzini.

Síntesis biográfica

Nació en San Vicente, Buenos Aires, el 3 de mayo de1860. Alejandro Korn era hijo de Carlos Adolfo Körn, un médico y militar alemán prusiano, de ideas liberales que se negó a participar en la represión de una huelga de trabajadores textiles durante las revoluciones sociales de1848. 
Condenado a muerte, huyó a caballo a Suiza, donde estudió medicina, conoció a su futura esposa, María Verena Meyer, y tomó la decisión de migrar a la Argentina, donde se casó una vez instalado.

lunes, 3 de julio de 2017

Juan B Justo y el socialismo ayudaron a modernizar este país - Parte 5


Recién en el segundo congreso socialista, en 1898, Justo es reivindicado y ocupa el liderazgo político-ideológico del partido y empieza a formar una elite de dirigentes importante: Repetto, los Dickman, Palacios, Del Valle Iberlucea. ¿Qué hicieron Justo y el socialismo por la modernización de la Argentina?-La Argentina moderna, esa Argentina que surge después de la crisis del 90 y cumple un ciclo hasta el año 30, no puede explicarse sin la presencia muy activa, ideológica y política, del socialismo y de Justo. 
Es el momento del ocaso de la hegemonía conservadora, de la disgregación del roquismo, y el momento en que surgen las formas modernas de la vida política en la Argentina: la Unión Cívica -luego Unión Cívica Radical- y el Partido Socialista. Ambos son pilares de la Argentina moderna. Piense que sobre todo en los núcleos urbanos -el socialismo siempre tuvo problemas de penetrar en el interior- el partido de Justo tuvo un peso muy significativo en la configuración de la vida cotidiana. El peso de las bibliotecas, de las sociedades de fomento, de la vida social y cultural de la ciudad, fue muy importante. 

Desde 1912 hasta 1930, el socialismo, en la Capital, jamás sacó menos del 30 % de los votos. Son cifras que no muchos recuerdan. Es que nosotros hemos sufrido operaciones de distorsión histórica.¿A qué se refiere?-A las tergiversaciones, a los lugares comunes y falsos que señalan que la clase trabajadora nace el 17 de octubre de 1945, sin reconocer que hay toda una historia, una lucha y un magma ideológico de la clase trabajadora que viene de antes. 

Y en esa historia, Justo y su elite tienen un peso decisivo. También los anarquistas y, en fin, el sindicalismo en general. De vez en cuando es bueno recordar que la historia de la clase trabajadora no empieza en 1945.¿Se lo olvida o la irrupción del peronismo es un dato tan fuerte que tiñe tanto la historia anterior como la posterior?-Obviamente, es imposible explicar la historia argentina de los últimos 50 años sin el peronismo. Pero hay que ser capaz de ver también que el peronismo disloca, con esa convocatoria tan amplia como difusa a la izquierda y a la derecha, toda la vida política argentina. 

De hecho, el peronismo termina con la izquierda, pero también con la derecha conservadora. Tuvimos partidos de derecha hasta la década del 40, y también de izquierda, como acabo de narrar. Pero es la emergencia del peronismo la que anula ambos extremos, incorpora fragmentos de uno y otro, los rearma en una síntesis original y replantea toda la política argentina.

JUAN CARLOS PORTANTIERO, SOCIOLOGO


domingo, 2 de julio de 2017

Juan B Justo y el socialismo ayudaron a modernizar este país - Parte 4


Y había modernización también en los servicios vinculados a la producción agraria: transporte, ferrocarriles, puertos. Ese era un campo que estaba en conflicto, en donde aparecían ciertos grupos, sobre todo de inmigrantes extranjeros, que traían acá ideas marxistas. 
Coexistían con otros grupos, que respondían a una filiación de tipo anarquista. Había por lo tanto cierto campo en donde empezaban a circular este tipo de ideas. De hecho, en 1890, que es cuando en todo el mundo se celebra el 1ø de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores, como había sido estipulado por un congreso de la Internacional Socialista un año antes, también se celebra el 1ø de Mayo en la Argentina.¿Qué es lo que hace Justo concretamente para amalgamar esos grupos?-En principio, contribuye a fundar el primer grupo específicamente criollo e intelectual de simpatizantes del socialismo. 

En segundo lugar, en 1894 funda La Vanguardia: todavía el Partido Socialista no existe pero ya funda el periódico socialista. Todo esto motoriza un cambio ideológico fundamental. Porque si los primeros núcleos eran dogmáticamente marxistas, Justo va a recibir al marxismo de manera crítica, adaptando cosas y dejando fuera otras. 
Por eso hay algunos historiadores de las ideas socialistas en la Argentina que hablan de una suerte de traición, de una modificación de ideas marxistas revolucionarias que aparecen en un principio, y que Justo luego transforma, a partir de una revisión del marxismo, en un movimiento de tipo reformista. De hecho Justo, en el primer congreso del Partido Socialista, en 1896, queda en minoría frente a los grupos más marxistas y a los grupos más revolucionario-voluntaristas, que estaban en ese momento expresados por Ingenieros y Lugones.¿Frente a qué temas queda en minoría?-En dos mociones que son bastante importantes. Una de ellas tiene que ver con la definición de estrategia del partido, en donde los grupos que combatían la propuesta de Justo hablaban del uso del Congreso sólo como preparación para el momento revolucionario. 
Justo, en cambio, veía en la tarea parlamentaria un tema mucho más permanente de la acción de tipo socialista. Ahí había un corte entre revolución y reforma. Y ahí pierde Justo. También pierde la posibilidad de que el Partido Socialista establezca alianzas con otros partidos: sus oponentes defienden una posición de intransigencia absoluta. 

Juan B Justo y el socialismo ayudaron a modernizar este país - Parte 3


Uno se instala en Buenos Aires y el otro en Corrientes. De la línea que se instala en Corrientes, en Goya, va a nacer Agustín P. Justo. 
Y de la otra, Juan B. Justo, en 1865, dentro de una familia de buena posición pero no de gran fortuna, sobre todo por el hecho de que hay ahí una figura de padre ausente. Los padres de Justo virtualmente se separan. El padre se transforma en administrador de estancias y vive en el campo hasta que la relación deja de existir, y Justo es criado por la madre. ¿Es ella entonces la que le da ese impulso intelectual a su personalidad?-Sí. Le asegura la formación de un joven de familia relativamente importante de fines de siglo pasado. 
Lo hace estudiar en el Colegio Nacional de Buenos Aires. El ingresa luego a la carrera de medicina y se gradúa con medalla de oro. 
En el ínterin trabaja de cronista parlamentario en La Prensa porque había momentos en que la familia pasaba por ciertas apreturas económicas. 
Se casa en 1899 -esto también es interesante- con una inmigrante rusa: Mariana Cherkoff, que muere en el parto del séptimo hijo, en 1912. ­Siete hijos! -Seis, porque muere el chico también. Y en 1920, Justo se vuelve a casar, con Alicia Moreau, a la que le llevaba 20 años. Cuántas mujeres interesantes en la vida de Justo. 
La madre, que lo alienta en su carrera intelectual. Mariana y su hermana Fenia Cherkoff, dos míticas militantes feministas. Y Alicia, una de las mujeres clave de este siglo. ¿No cree que Justo no hubiera sido Justo sin ellas?-Claro que dejaron marcas en él. Alicia es sin duda la figura más rica. 
Era una líder feminista de peso en ese momento. Había tenido relaciones sentimentales con Del Valle Iberlucea, que era casado. Por eso, cuando Justo se casa con ella, no es muy bien visto en el espíritu relativamente cuáquero del Partido Socialista.Las ideas de los que trabajan¿Le fue fácil a Justo fundar el Partido Socialista? Quiero decir: ¿había disponibilidad en la gente? ¿Circulaban ideas que uno pudiera rotular de izquierda? -Había un proceso de modernización acelerado de la Argentina, con la aparición de los primeros rasgos de una clase trabajadora urbana, sobre todo artesanal y de manufacturas. 

sábado, 1 de julio de 2017

Juan B Justo y el socialismo ayudaron a modernizar este país - Parte 2

No desde el poder, sino desde la oposición y desde la crítica, pero con un enorme peso en la definición de nuestra sociedad desde fines del siglo pasado hasta los años 30 -él muere en 1928-. Justo fue uno de los hombres más inteligentes de su tiempo. Fue también uno de los políticos que transitó con mayor versatilidad en el terreno de la economía y de la historia. 

En fin, fue un gran intelectual, además de un político. A medida que uno va viendo su obra, encuentra una personalidad que está en línea con todo lo que fue el pensamiento de Alberdi, Sarmiento y toda aquella gente que encarna el primer momento de fundación de la Argentina moderna. ¿Cómo diseña Justo su espacio político-intelectual si por lo que usted dice su pensamiento marca una discontinuidad respecto de las ideas de su época? -Justo implica continuidad y discontinuidad a la vez. Hay una línea que viene de Alberdi y Sarmiento, por ejemplo, de los años 60, 70, 80, que él vive como antecedente directo de su propio pensamiento. 

El punto de ruptura es que él, a diferencia de otros de su generación -Bunge, Ramos Mejía, Lugones, Ingenieros-, tiene un espíritu más crítico y una conformación intelectual muy rigurosa que quizá le viene de su primitiva formación en la biología y en la medicina. Fue un médico de enorme importancia para la historia de la medicina argentina, sobre todo porque lideró la implementación de ciertas técnicas quirúrgicas y el seguimiento de algunas investigaciones. 

Todo esto le da un perfil de hombre de gabinete, absolutamente enterado de las discusiones teóricas, políticas e ideológicas que se daban en el mundo en su tiempo. Esto le permite ser el primer traductor en lengua española de El Capital, en 1898. Cuando Justo entra en el Congreso, en 1912, sorprende en un ámbito que estaba muy habituado a ser un lugar más de ceremonia que de discusión. 

Sus interpelaciones son muy incisivas, con un manejo puntilloso de todas las cuestiones que tocan a las finanzas del país. Insisto: Justo era un cuadro político-intelectual nada común en ese tiempo. ¿De qué tipo de familia viene Justo? ¿Le fue fácil ingresar en la política?-Justo viene de una familia acomodada. Era primo segundo del otro Justo, del presidente de la República. Es una familia de origen italiano. Su apellido original era Giusto. En el siglo XVII pasan a España, luego a Gibraltar, donde el apellido se castellaniza, y en las primeras décadas del siglo vienen dos hermanos, que serían los bisabuelos de Justo. 


Juan B Justo y el socialismo ayudaron a modernizar este país - Parte 1


El fundador del Partido Socialista fue un intelectual y un político injustamente oscurecido


En 1896, un médico que se destacaba por la implementación de técnicas audaces y que amaba el mundo de las ideas y de la política fundó en la Argentina el Partido Socialista. 
De gran inteligencia, Juan B. Justo supo hacer confluir tendencias progresistas de izquierda y consolidar una fuerza política que, hasta los años 40, fue decisiva en la formación de la Argentina moderna. 
Juan Carlos Portantiero acaba de entregar al Fondo de Cultura Económica los originales de una biografía de Justo, en la que la trayectoria del protagonista orienta una lectura original de la historia de la izquierda en nuestro país. 

Portantiero ha sido decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y actualmente se desempeña como profesor de la misma y como investigador del Conicet.Por qué le interesó escribir la biografía de Juan B. Justo, el fundador del Partido Socialista?-Porque quise recuperar una figura bastante oscurecida de nuestra historia, sea por los críticos o por los admiradores. Justo ha pasado a un inmerecido segundo plano en la historia de las ideas políticas y de las ideas en general en la Argentina.

¿Por qué?-En principio, porque Justo ha tenido la mala fortuna de desembocar en la historia de un partido que desde los años 40 fue perdiendo contacto con la realidad y luego, en los años 60, entró en una deflagración interna que lo pulverizó. 

Justo ha sido permanentemente criticado desde posiciones de una izquierda que veía mal su mirada reformista sobre la sociedad, en términos de oponerle un modelo llamémosle revolucionario de transformación y, también, por un populismo cultural o un nacionalismo popular revisionista que siempre lo consideró una especie de injerto europeísta en la Argentina.Si tantos lo oscurecen, ¿usted por qué lo valoriza?-Porque Justo fue uno de los fundadores de la Argentina moderna. 


Pepe Malevaje

viernes, 30 de junio de 2017

Chascomús – Heráldica y simbología - Parte 3

Y decimos que nos preocupa porque lo importante sería que quienes tienen a su cargo los poderes del estado municipal, tanto Ejecutivo como Deliberativo, tengan conocimiento y actúen con criterio.

En cuanto a la discusión por el escudo en si mismo no seremos de los que salga a defender a capa y espada el que hoy Chascomús tiene, porque en realidad fue creado bajo la dictadura de Onganía en la década del sesenta, cuando en Chascomús era Comisionado César O. Mouján, reemplazando sin que existieran autoridades democráticas (Intendente y Concejo Deliberante) a otro existente.

Es decir su nacimiento, y con esto no criticamos a quien lo creó ni su obra, es de facto y quizás haya llegado el momento de regularizar esta situación.
Escuchamos en FM 95,3 un oyente que sugería que se pusiera en marcha con los elementos que la democracia brinda un mecanismo para diseñar un nuevo escudo.

Una opinión si duda que vale ser tenida en cuenta, pero nosotros le agregaríamos que primero se estudie el origen del escudo que fue reemplazado por el de facto, dado que quizás si había sido creado dentro de los procesos constitucionales pertinentes, pueda que lo correcto sea honrarlo y devolverle el lugar que supo ocupar.

Los escudos siempre incluyeron el río Salado

No queremos dejar pasar esta oportunidad para resaltar algo tenido en cuenta en los dos escudos y que las autoridades que debieron defender desde el inicio la integridad del partido impidiendo su división nunca tuvieron en cuenta.

En el escudo vigente en su simbología dentro de lo que la heráldica explica "el tangle representa el río Salado, límite en aquellos años de 1779 (fundación de Chascomús) como frontera natural", y en el que fue reemplazado por la dictadura, si bien carecemos de la explicación de sus símbolos, es evidente la importancia dada a los ríos, entre ellos el salado, ya que forman parte del dibujo.



Huecuvu Mapu la historia de Bahía Blanca

Chascomús – Heráldica y simbología - Parte 2


El Comisionado César O. Mouján, durante el gobierno de facto del Gral Onganía, en 1966, sin que existieran autoridades democráticas (Intendente y Concejo Deliberante) creó el escudo actual reemplazando al existente .

Forma: Elipse filiera de cordón.

En campo único en el jefe un sol naciente figurado con catorce rayos lineales.
Debajo las riveras de un río con tres árboles la diestra y cuatro la siniestra, el río desembocando en una laguna con dos bergantines de dos palos navegando a la siniestra.

En la punta un vacuno pasante orientado a la siniestra y productos agrícolas
Ornamentos : bordura cargada con un lema de calidad en arco superior y uno toponímico inferior separados por dos estrellas

Se ha representado en forma paisajista el sol naciente alumbrando el río Salado a cuyas márgenes nació y se instaló Chascomus, y su desembocadura en el río Samboronbon. En la punta las riquezas agropecuarias de la zona


Los ediles opositores públicamente han difundido su crítica a esta acción, pero a nuestro entender los más preocupante es que la conducción del Concejo parece no haber tomado conciencia de lo que es un escudo y la representación que cada una de sus partes tienen en relación al Distrito y la comunidad que lo integra, habiéndole dado características de logotipo, los que muy usado su "aggiornamiento" con el transcurrir del tiempo.


jueves, 29 de junio de 2017

Chascomús – Heráldica y simbología - Parte 1


Chascomús – Heráldica y simbología

HERÁLDICA

Forma: español de la segunda mitad del siglo XVIII, coronado, acamado
Trae en campo de sinople una laguna de plata cargada de un pez de oro, escamado e irizado sobre ondas de azur. El jefe también de azur, se halla separado del centro por una cinta ondeada de plata y azur.

Bordura en oro con un mote de letras capitales romanas de gules.
Ornamentos: sobre el escudo, una corona mural con cuatro almenas, tres a la vista, de oro, separada por un tangle de plata de aquél, que porta sendos lambrequines salientes de oro forrados de gules.

La panoplia de armas, cruzadas en sotuer aparecen detrás del escudo una lanza empenachada y una tacuara tintas en sangre 

SIMBOLOGÍA

La leyenda en la bordura con el nombre FUERTE de SAN JUAN BAUTISTA de CHASCOMÚS - AÑO 1779  significa la cruenta lucha entre la corriente civilizadora cristiana  española y criolla contra los indígenas y el color oro representa la soberanía sobre esta tierra. El tangle representa el río Salado, límite en aquellos años de 1779 como frontera natural. La laguna central con su pez representa la famosa laguna de Chascomús en la pampa verde que la rodea. El jefe representa el cielo.

La corona representa la plaza fuerte que amparaba a sus moradores, y sus lambrequines representan las luchas de los caballeros cristianos por mantener la soberanía sobre la tierra conquistada a los indígenas. 
Las armas representan las usadas por ambos bandos en sus enconadas luchas cuerpo a cuerpo. 



martes, 27 de junio de 2017

Julieta Lanteri: Nadie nos regalará nada - Parte 1





Votó cuarenta años antes de que Eva Perón proclamara el voto femenino. Fundó un partido político antes de que las mujeres pudieran votar. Organizó congresos, apoyó huelgas, construyó sindicatos. Nunca aceptó que los derechos fueran solo para algunas mujeres.


Noviembre de 1951 marca el aniversario del voto femenino en Argentina. Pero, ¿esa es toda la historia?  El 26 de noviembre de 1911, una mujer votó primera vez en nuestro país. Lo hizo en la mesa 1 de la segunda sección electoral de la Ciudad de Buenos Aires, el presidente de mesa era el historiador Adolfo Saldías, que confirmó que se había transformado en la primera mujer en sufragar en toda Sudamérica.

Esa mujer era Julieta Lanteri (1873), inmigrante italiana que llegó a Buenos Aires con su familia a los seis años. En 1906, asistió al Congreso Internacional de Librepensamiento realizado en Buenos Aires, donde se conmovió con el llamado de la republicana española Belén Sárraga a pelear por los derechos políticos de la mujer. Esto la convenció de fundar junto a la socialista Alicia Moreau el Centro Feminista, la primera organización que luchó explícitamente por los derechos femeninos.

En 1907, se convirtió en la sexta doctora en Medicina, en una época en la que las mujeres tenían el estatus legal de un infante o una persona con problemas mentales. Cualquier traba “administrativa” se transformaba en un obstáculo gigante para una mujer que pretendía disponer de su vida. Ni hablar si esa mujer pretendía participar de los ámbitos reservados para los hombres.

En 1910, fue la secretaria general del Congreso Femenino Internacional. Ese año marcó el centenario de la Revolución de Mayo, y estuvo cruzado por debates y polémicas Este ambiente se coló en el movimiento de mujeres, y cuando se aceraban los festejos, se hicieron evidentes las divisiones hacia su interior. . Por un lado, se organizaba el Congreso Patriótico de Señoras, reconocido en los festejos oficiales; y el Congreso Femenino Internacional, con un clara tónica feminista e internacionalista impulsado por intelectuales y socialistas. Ese era el congreso que organizó Julieta.


Llegada de inmigrantes de posguerra │1953 Argentina

domingo, 25 de junio de 2017

Alejandro Korn tras la Reforma Universitaria - Parte 3


Hay en la evolución de las ideas un movimiento rítmico, en virtud del cual toda época nueva ofrece un carácter opuesto a la que precede. ¿Y cuál, preguntemos, fue el carácter saliente de la última, que hoy se desvanece en el pasado? Ningún extraño lo anunció en sus albores; fue un pensador genuinamente nacional el que nos dio la clave de los, para él, tiempos venideros, al revelar el carácter económico de los problemas sociales y políticos. La doctrina de Alberdi la hemos vivido hasta agotarla, hasta exagerar y pervertir, hasta subordinar toda actividad a un interés económico. E hicimos bien; esa fue la ley del siglo y realizóse la obra nacional más urgente.
Mas el proceso histórico no se interrumpe, todo principio extremado engendra su contrario, un nuevo ritmo sobreviene, su significado es otro: hay valores superiores a los económicos. No lo ignorábamos, ese era el secreto de esta casa, en la cual no hay una sola cátedra donde se enseñe el arte de hacer dinero. (...)
Y el nuevo orden surge con anhelos de justicia, de belleza y de paz; con ideales éticos, estéticos y sociales. (...)
Con su trabazón lógica, casi escolástica, ha poco aún se imponía aquel sistema que, apoyado en las ciencias naturales, hacía del hombre una entidad pasiva, modelado por fuerzas ajenas a su albedrío, irresponsable hasta de sus propios actos (...); la libertad era una hipótesis (...) Y he aquí que vuelven ahora a postularse ideales, queremos ser dueños de nuestros destinos, superar el determinismo mecánico de las leyes físicas, el automatismo inconsciente de los instintos, conquistar nuestra libertad moral (...) El hombre reclama los fueros de su personalidad, la capacidad de la acción espontánea (...) mis alumnos saben que jamás desde la cátedra he dogmatizado y con igual fervor les he expuesto a Platón y a Lucrecio Caro. (...) Como en los tiempos remotos en que el discípulo de Sócrates pensaba las utopías de su República, el ideal se resume en la misma palabra: Justicia, que para Platón era la síntesis de la tríade ética. Justicia queremos como norma de nuestra conducta: justicia social, justicia entre las gentes de distinta estirpe. (...)
Toca, por cierto, a la Universidad no descuidar esta paz de su misión, y la acaba de tener presente al suprimir -por fin- la tradicional tutela de las trabas reglamentarias con las cuales pretendía mecanizar la vida del estudiante. No desconozcamos su alcance. Esta innovación emancipadora no es un alivio para nadie; ella dignifica la vida universitaria, pues despertará en profesores y alumnos la conciencia de su responsabilidad. (...) Esta reforma por fuerza ha de intensificar la seriedad de las pruebas finales y desde luego impondrá al estudiante mayor contracción y sobre todo el autodominio de su voluntad. La libertad es un bien para los fuertes, para muchos será un escollo.
(...)
La misma coparticipación de los alumnos en la designación de las autoridades universitarias es un hecho que impone los deberes correlativos. Es menester ejercerlo con ecuanimidad (...) Y permítanme los alumnos que con la autoridad que ellos mismos me han dado, les haga una advertencia: tras de las nuevas ordenanzas ha aparecido como por generación espontánea, el tipo de docente empeñado en captarse la benevolencia del estudiante con la frase lisonjera que explota sus flaquezas. Ese es el enemigo. No ha de mediar displicencia entre el profesor y los alumnos, bien poco vale el saber sin la bondad, pero el maestro ha de ser severo, que no educa a niños sino a hombres.
(...)

Alejandro Korn tras la Reforma Universitaria - Parte 1


Alejandro Korn fue uno de esos protagonistas de la historia que se destacó en cada terreno en el que actuó. Nacido en el paraje bonaerense de San Vicente el 3 de mayo de 1860, ante todo, fue uno de los principales médicos psiquiatras del país. 
Primogénito de ocho hermanos, su vocación médica se explica por la trayectoria de su padre, un militar prusiano devenido en médico luego de que su carrera militar se frustrara al plegarse a las corrientes liberales e idealistas  de la época. 

Korn egresó de la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires en 1893, carrera que costeó con traducciones de novelas y biografías del alemán. Luego de trabajar como médico rural en la localidad de Ranchos -donde contrajo matrimonio con María Cristina Villafañe-, se trasladó a Tolosa, localidad vecina de la recién fundada La Plata y pronto logró desempeñarse  como médico de la policía local. 

Luego de nueve años, en los cuales fundó la Sociedad Médica de la Plata, el 2 de noviembre de 1897, fue puesto al frente del hospital provincial de alienados Melchor Romero. Korn tenía entonces 37 años y allí, durante dos décadas, convirtió en políticas concretas su ya marcado corrimiento de la corriente positivista en la que se había formado. 
La reforma asistencial que llevó adelante abarcaba desde la incorporación de tareas agrícolas y rurales realizada por los pacientes en condiciones de “libertad relativa”, un trato humanitario con los enfermos mentales e innovaciones edilicias, todo lo cual contribuía a la buscada “humanización de la locura”.

En paralelo a sus tareas médicas, Korn había desarrollado su pasión por la escritura y la filosofía e inició su camino en la vida universitaria. De joven había escrito numerosos poemas y novelas y, de a poco, logró construir un pensamiento que lo destacaría como uno de los principales pensadores de la libertad y la conciencia, en la transición que pondría fin al dominio positivista. Sus ideas quedarían plasmadas en los libros La libertad creadora (1922), Axiología (1930) e Influencias filosóficas en la evolución nacional (1936). Hacia comienzos de siglo comenzó a enseñar filosofía en La Plata y Buenos Aires. Pero su enseñanza académica, en el marco del impulso reformista, trascendió los claustros universitarios. Su estrecha relación con grupos estudiantiles le permitió que, una vez iniciado el proceso de la Reforma Universitaria, fuera propuesto para el cargo de decano de la facultad de Filosofía y Letras, al que accedió en 1918, cuando por primera vez votaron los estudiantes. Korn -quien además había incursionado en la política local platense, llegando a ser  en 1894 diputado provincial por la recién nacida UCR-, expuso en su primer discurso como máxima autoridad facultativa los conceptos centrales del original pensamiento que había elaborado. Por entonces, solía decir: "El cambio de rumbo se impone; un nuevo ritmo pasa por el alma humana y la estremece”. Korn falleció hace 75 años, el 9 de octubre de 1936.
Fuente: Dardo Cúneo (Pról. y Comp.), La Reforma Universitaria (1918-1930), Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1974.


Alejandro Korn tras la Reforma Universitaria - Parte 2


Discurso de Alejandro Korn como primer decano electo con el voto estudiantil, sucedida la Reforma Universitaria
Comporta el puesto que me discierne el voto de los profesores y alumnos una alta distinción, y al aceptarla no puedo menos de exteriorizar mi gratitud
(...)
No he de ocultar, sin embargo, que en este instante, a pesar de este ambiente placentero, más que la sensación del halago, prevalece en mi ánimo la sensación de la responsabilidad que asumo, la duda propia del hombre nuevo llamado a continuar la obra de tan dignos antecesores (...) Por un feliz concurso de circunstancias, la prudencia, señor interventor, la acción concorde de profesores y alumnos ha clausurado con rapidez este episodio, no sin dar un ejemplo de unión y de cordura. Me conforta este espíritu de circunspecta sensatez; él justifica la intervención de los estudiantes en el gobierno de las casas y aleja todo recelo sobre la eficacia de la avanzada reforma que ensayamos. Su primer fruto es un Consejo Directivo habilitado para satisfacer todas las aspiraciones legítimas.
(...)
No sin complacencia volvemos una mirada retrospectiva sobre el desarrollo de esta facultad; su importancia y su misión fue negada en los comienzos, pero lentamente se poblaron sus aulas, se cumplió el cuadro de su enseñanza, se convirtió en centro destinado a la difusión de las ideas y ya estos muros son estrechos para albergar junto a las aulas las colisiones etnológicas del museo, la creciente riqueza de su biblioteca, nuestra valiente sección histórica y la geográfica encaminada a idéntico desarrollo, creaciones todas que honran a sus iniciadores.
En buena hora se incorporan al Consejo fuerzas nuevas, exponentes representativos de nuestra vida intelectual, cuyo renombre ha salvado los lindes patrios; vienen ellos a su propio hogar, era su ausencia la que extrañábamos, no nos sorprende su llegada. Luego compañeros hoy, quienes ayer nomás frecuentaban nuestras clases, arrojarán a la controversia académica la voz de nuestra juventud, el eco de sus anhelos, el reflejo de sus impaciencias, la gallarda entereza de sus desplantes. Y por primera vez en nuestro grave cónclave pondrá su nota amable la mujer; viene a ocupar en la casa de Rivadavia el bien ganado sitio y bien la representa la distinguida graduada que honra nuestra facultad.
Así llegaremos de los rumbos más opuestos de la vida a sentarnos en torno de la mesa del Consejo, distintos en años, en experiencia y saber, separados por hondas divergencias, pero mancomunados en el culto de los más altos intereses humanos, con igual libertad de espíritu, dispuestos a hacer de esta casa el centro, el foco de un intenso movimiento intelectual, a conquistarle la preeminencia en el organismo universitario, al extender su influencia sobre las más altas aspiraciones de la vida nacional.
(...)
No debemos considerar estos movimientos que han venido a perturbar el tranquilo ambiente universitario como hechos aislados o fortuitos. Después de lenta gestación, se han insinuado en su punto, han estallado en otros y han repercutido en todos, hasta imponerse con la implacable coerción de las fuerzas que surgen de su obra histórica. Debemos vincularlos, no a causas ocasionales o transitorias, sino a la razón fundamental que las informa. No debemos apreciarlos, según sus rasgos humanos, tal vez excesivamente humanos, sino según la finalidad que los rige. Son en realidad, la expresión aún inorgánica, vaga, quizá desorientada, de la honda inquietud que estremece el alma de las generaciones nuevas. Algún estrépito había de ocasionar el crujir de los viejos moldes.
No son estos movimientos sino un incidente dentro de otros más amplios, que, a su vez, reflejan grandes corrientes universales, pues nosotros somos una parte solidaria de la humanidad.
(...)