lunes, 18 de mayo de 2009

Semana de mayo, empezamos a ponernos de pie

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Con un sin fin de errores y demasiados problemas, muchos de ellos por nuestra propia idiosincrasia (que con el tiempo fuimos dandole forma), arrancó nuestra historia como país, por suerte y gracias a Dios


muchas de las personas que integraron esta revolución tenian una visión diferente a la que merodea nuestras tierras en estos momentos. Algunos de estos seres excepcionales quedaron en el recuerdo colectivo y cada uno tendrá más afinidad por uno que por otro. Otros no tuvieron ese mismo destino, o son recordados en ciertas fechas y absolutamente olvidados. Pero gracias a todos ellos somos lo que somos…perdón…un país INDEPENDIENTE….. perdón, no tengo palabras para dejar clara la idea. Nuestros Próceres iniciaron un camino de grandeza que en algún momento las aves de rapiña que siempre rondaron, nos hicieron errar el camino por ellos trazado.


Pensar en Belgrano, Moreno, etc, es saber que en nuestro génesis había buena madera, excelentes ideas, un sentir colectivo, un proceder digno, mucha grandeza.

Jorge


domingo, 17 de mayo de 2009

Francisco de Miranda


Uno de los precursores de la independencia sudamericana. Nació en Caracas y fue soldado del ejército español en su juventud. Integró la expedición que participó en la guerra emancipadora de los Estados Unidos. Luego se instaló en Londres, adonde se dedicó a dar forma a su pensamiento primordial: independizar a la América Hispana. En la capital inglesa, Miranda logró interesar a los ingleses con sus ideas de independencia; claro que a él lo movía el deseo de libertad y a los británicos, sólo la necesidad de colocar sus mercaderías en las atractivas colonias españolas. En 1811, cuando Venezuela logra independizarse fue nombrado dictador y generalísimo de las fuerzas de tierra y más. En 1812 fue tomado prisionero por los españoles y falleció en Valencia tras cinco años de prisión.Los pensamientos y acciones de Miranda influenciaron a muchos habitantes de Buenos Aires.



Día de la Armada Argentina


El 17 de mayo se celebra el "Día de la Armada Argentina" fecha gloriosa en los fastos de la República, por corresponder a la consolidación de los principios de la Revolución de Mayo con la terminante victoria naval de Montevideo, obtenida por nuestra escuadra al mando del Almirante Brown sobre la flota de la Real Armada Española que tenía su apostadero en aquel puerto.
Al efecto se sancionó el Decreto Nº 5304 del 12 de mayo de 1960 suscripto por el entonces Presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi.
La fecha es evocada para recordar la victoria que permitió alejar el peligro que representaba el poder naval realista en aguas del Río de la Plata, y contribuyó además a llevar a feliz término las campañas libertadoras de Chile y Perú.
El ejército argentino a órdenes del General Rondeau sitiaba Montevideo desde octubre de 1812.
En 1814, Montevideo continuaba resistiendo el asedio. La razón de ello fue el continuo flujo de aprovisionamientos que los sitiados recibían a través de su puerto, transportado por naves españolas. El Almirante Brown, que había sido designado Comandante de nuestra escuadra, sostuvo ante las autoridades nacionales que de no establecerse un bloqueo al pueblo de la plaza sitiada, ésta podría resistir por mucho tiempo el cerco de nuestras fuerzas.
Era imperioso que Montevideo cayese en nuestro poder, pues de lo contrario la corona española podía utilizar esa ciudad para lanzar un ataque sobre Buenos Aires. Para llevar a cabo el plan de Brown se dispuso el envío de una fuerza naval integrada por 9 naves armadas con 147 cañones. La flota española estaba compuesta por 11 buques que montaban 155 cañones.
El 14 de mayo la flota realista zarpa de Montevideo para hacer frente a nuestra fuerza. En tales momentos Brown concibe el plan de combate. Simulará que se retira mar afuera para que los realistas vayan en su persecuci6n, luego efectuará un cambio de rumbo para interponerse entre la fuerza española y Montevideo y por último les presentará batalla.
Las acciones del combate naval se sucedieron entre los días 15 y 17. Este último día la fragata "Hércules", buque insignia del Almirante Brown, penetró en aguas de Montevideo persiguiendo a los buques enemigos. Dos de ellos buscaron refugio al amparo de la Fortaleza del Cerro y otras tres naves se ubicaron bajo los muros de la ciudad. La fuerza naval española había abandonado la lucha y Brown impuso desde entonces un cerrado bloqueo a aquel puerto que derivó en la rendición de la Plaza de Montevideo a manos del ejército sitiador patrio que en esos momentos estaba a órdenes del General Carlos M. de Alvear. Ello ocurría el 23 de junio de 1814.
Buenos Aires conoció la buena nueva del triunfo de Montevideo por intermedio del Teniente Lázaro Roncayo, oficial de la sumaca "Itatí" que Brown comisionó para enviar el parte de rigor. El pueblo manifestó su profundo júbilo llevando al marino de la escuadra vencedora en andas hasta el Fuerte.
Tras la victoria de Montevideo y una vez consolidada nuestra Independencia en 1816, la Armada Argentina comenzó a desarrollar su misión que fundamentalmente consiste en la defensa de nuestra soberanía en el Mar Argentino. La Armada Argentina, desde los días iniciales de la Patria, está profundamente comprometida con la libertad y la dignidad soberana de su pueblo. En el triunfo o en la adversidad, el honor de la República siempre estuvo, en lo más alto de los mástiles y en el coraz6n de todos y cada uno de sus hombres.
Estado Mayor General de la Armada, "Edificio Libertad",
Av. Comodoro Py 2055, C.P. C1104BEA, C.A.B.A.
TEL: (54) 11- 4317-2000

Causas internas y externas

Causas internas

Debilidad y desprestigio de la monarquía: la decadencia española, fue un largo proceso que preparó el camino hacia la revolución. En el siglo XVIII, Carlos III logró la revitalización del Imperio, pero la excesiva centralización y la prioridad de los intereses de la metrópoli, provocaron el descontento entre los criollos y, a comienzos del siglo XIX, el desprestigio de la monarquía.
Rivalidad entre criollos y peninsulares: en el siglo XVIII, las diferencias entre criollos y peninsulares se agudizaron como consecuencia del incremento de inmigración desde la metrópoli. Los recién llegados lograron dominar el comercio monopólico y hacer grandes fortunas, los criollos querían terminar con la intermediación de los españoles en el intercambio comercial, porque en el intercambio que España hacía con otros países se les hacía un precio y lo revendían en su país a otros.
El sistema de funcionarios: en la organización política, especialmente desde la fundación del Virreinato, el ejercicio de las instituciones residentes recaía en funcionarios designados por la corona, casi únicamente españoles peninsulares sin vinculación con los problemas e intereses americanos. Legalmente no existían diferencias entre españoles peninsulares y del virreinato, pero en la práctica los cargos más importantes recaían en los primeros. La burguesía criolla, fortalecida por la revitalización del comercio e influida por las nuevas ideas, esperaba la oportunidad para acceder a la conducción política.
La iniciativa de Buenos Aires: Buenos Aires logró un gran prestigio ante las demás ciudades del Virreinato luego de expulsar a los ingleses durante las Invasiones Inglesas. Este prestigio fue utilizado como argumento por Juan José Paso para justificar en el cabildo abierto el que Buenos Aires tomara la iniciativa de reemplazar al virrey sin consultar previamente a las otras ciudades del virreinato.

Causas externas

El contexto de la época: la independencia de EEUU (1776) de su metrópoli inglesa sirvió como un ejemplo de una revolución e independencia posible, para los criollos. Además, se estaban empezando a difundir los ideales de la Revolución Francesa (1789); y La Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano tuvo una gran repercusión entre los jóvenes de la burguesía criolla. Por otra parte, Inglaterra, en plena revolución industrial, necesitaba nuevos mercados para vender su creciente producción. Gran Bretaña vio, en la desintegración del Imperio Hispánico, la oportunidad de lograr nuevos mercados para incorporar a sus sistema económico.
El trono vacante: la renuncia que había forzado Napoleón de Carlos IV y su hijo Fernando VII, reemplazados por José Bonaparte, no había sido aceptada por los españoles. Éstos comenzaron la Guerra de la Independencia Española y nombraron para su gobierno una Junta Suprema Central y Gubernativa. Las colonias y virreinatos aceptaron la autoridad de ésta, y no la del rey José.
Causa desencadenante: invasión de Andalucía y disolución de la Junta Suprema. El 13 de mayo de 1810 llegó a Buenos Aires una fragata que, además de confirmar que las tropas de Napoleón Bonaparte habían invadido nuevamente España, también traía la noticia de que la Junta Suprema estaba disuelta y que los franceses estaban sobre Cádiz. Esta noticia, inocultable ya, le daba la excusa a los porteños para desplazar al virrey: no existían autoridades con derecho en América. A partir de esto se desencadenó el proceso revolucionario.

http://www.semanaprofesional.com

Antecedentes de la Revolución


Los antecedentes de la revolución de mayo se remontan a un tiempo atrás, siendo muchas las influencias ideológicas y factores que se unieron para crear el clima propicio en el Virreinato del Río de la Plata, entre otros:

La revolución americana: La revolución que llevo a la independencia y funcionamiento exitoso de los Estados Unidos era una fuente de inspiración, ya que demostraba que las colonias americanas podían gobernarse por si mismas.
La revolución francesa: Con sus ideales de Igualdad, libertad y fraternidad, y con la participación de la burguesía en el gobierno.
El monopolio comercial español que impedía el libre comercio exterior y el interés de los ingleses en abrir nuevos mercados para colocar sus productos industriales.
La discriminación hacia los criollos para ejercer cargos públicos.
Las invasiones inglesas de Buenos Aires que demostraron la capacidad de la población local de defenderse sin ayuda de la metrópoli.
Las ideas de la ilustración que se difundían entre la burguesía
Las logias masónicas, entre ellas la Logia Lautaro que tenían como objetivo la independencia de América.