viernes, 14 de mayo de 2010

Artigas, la revolución de mayo y la unidad hispano-americana - parte 3




EL FRACASO DE ARTIGAS

Artigas no triunfó. Tuvo poderosos enemigos que acabaron por arrojarlo fuera de su Banda Oriental, vencido. No son esos enemigos ni Francisco Ramírez, ni Otorgués, ni los directoriales de Buenos Aires que engañaron a Ramírez con el inicuo tratado del Pilar.

Artigas no triunfó porque no había llegado su hora: porque se había adelantado a su Hora. Porque la unidad de América hispana con gobiernos populares (sola manera de lograr esa unidad) no se podía hacer ante un enemigo tan poderoso como era Inglaterra entonces. Y con una oligarquía fuerte y sin desmantelar adentro.

Después de Cepeda, el 1º de febrero de 1820, Artigas debió entrar en Buenos Aires y extender los Pueblos Libres por todo el territorio occidental; Con los recursos de Buenos Aires, arrojar de la Banda Oriental a los portugueses; y erigirse él desde Buenos Aires (al fin y al cabo centro geográfico del Plata) en Jefe o Protector de la agrandada federación. Ayudar a San Martín y tenderle la mano a Bolívar, Otra seria la historia americana entonces.

Pero no fué así. Ocurrió (culpa de los de afuera más que de José Miguel Carrera, o de la logia porteña, o de las ambiciones de Ramirez) la baja traición del Pilar y se eliminó a Artigas y a la Provincia Oriental de la argentinidad. Es decir se le eliminó la posibilidad de integrar la unión Hispanoamericana.

Artigas se fue y no volvió más. Pero dejó su espíritu en ambas márgenes del Plata. Los 33 tomaron el sentido heroico del artiguismo para defender la "patria chica", y Juan Manuel de Rosas tomó el espíritu de Artigas para reconstruir la Confederación.

José María Rosa
http://comunidad.libreopinion.com

Artigas, la revolución de mayo y la unidad hispano-americana - parte 2



ARTIGAS Y EL FEDERALISMO

Artigas es el creador del federalismo argentino. Al decir "creador" no quiero decir que lo inventara él. Pero tuvo el acierto de encontrarlo en el fondo de los viejos cabildos indianos; y lo hizo realidad de la conducción política de la Revolución.

Nuestro federalismo es municipal esencialmente. Comunas que se consideran iguales en derechos y resisten la imposición de aquella gran comuna sin sentido nacional que es Buenos Aires. No lo resisten por desamor a Buenos Aires, sino porque Buenos Aires (o mejor dicho los hombres que gobernaban a Buenas Aires pertenecientes a la oligarquía) no tenían sentido nacional. En cambio las comunas de los Pueblos Libres, cuyos gobernantes surgían del pueblo sí lo tenían.

De allí que la voz de Artigas hablando de independencia absoluta gobiernos populares y federalismo, se extendiera más allá del Uruguay. En Buenos Aires se decían que la prepotencia o ambición de Artigas lo hacia extender su dominio. No lo podían comprender Era la suya la verdadera patria aflorando en el litoral: en los "Pueblos Libres" estaba en germen la Confederación Argentina de 1831. Artigas hacía la unión por simple ejemplo, sin inmiscuirse en las cosas internas de las otras provincias, sin prepotencias inútiles e inconducentes. "Yo, adorador eterno de la soberanía de los pueblos -dice al cabildo de Corrientes que le reclama su protección en 1814- solo me he valido de la obediencia con que me han nombrado para ordenarles que sean Libres." ¡Ordenarles que sean Libres! Ese es el lenguaje de los grandes. "Ellos sólo tienen el derecho de darse la forma que gusten" -agrega- Formalizarán su Liga preciosa entre sí mismos y con nosotros, declarándome yo su Protector."

EL SENTIDO HISPANOAMERICANO EN ARTIGAS

¿Cuál era la Patria de Artigas? ¿Era solamente su amada, provincia, su "patria chica" por la que tanto luchó? ¿Era la Liga de los Pueblos Libres? ¿Eran las provincias Unidas del Plata?

Sí. Todo eso, y algo más también. Artigas era oriental y por ser muy oriental era muy argentino. (No hablo de "argentino" como sinónimo de porteño, y pido que se me entienda; argento es el habitante de las provincias del Plata como lo dice la etimología). Pero no se detenía allí su idea de patria: por ser muy argentino era muy americano, muy hispanoamericano.

Para él su patria era la unión de todas las porciones de América Española. Unirán en un mismo Estado o Confederación de Estados, o una misma fraternidad, que para el caso es lo mismo. Lo importante no es lo formal, sino lo esencial: que haya conciencia de unidad de origen y unidad de destino.

Eso era el pensamiento de los hombres de la primera década revolucionaria. La artiguista provincia do Santa Fe en su mencionado Estatuto considera "ciudadano de Santa Fe" a todos los nacidos en América, española.

Pero luego vinieron otras cosas. Nos perdieron entre constituciones y recelos: fraccionaron en veinte partes insondables la fraternidad hispanoamericana ¿Lo hicimos nosotros? Si... los gobiernos oligarcas eran tesoneramente separatistas: en Buenos Aires había un Rivadavia que nada quería saber con Bolívar, Fueron los gobiernos de la oligarquía orientados y dirigidos desde afuera. Es el "dividir para reinar" clásico, de los hábiles.

Cuando ocurre eso, Artigas ya no existe políticamente. Yo veo en su retiro de Curuguaty, en su muerte política voluntariamente impuesta, en su soledad y abandono, una protesta por la pérdida de la Patria Grande, porque América no tomaba el rumbo que él señalara.

Aquí tengo un documento de Artigas. Es el oficio que manda el 7 de diciembre de 1811 desde orillas del Dayman al cabildo de Paraguay, Pongámonos en el momento. Artigas encabeza el Éxodo: se dirige al Ayuí con todo su pueblo, en protesta del armisticio con Elío y para sustraer a los orientales del dominio español. En el Ayuí va a prepararse para recuperar la Banda Oriental. Y pide ayuda a Paraguay, entre otros.

Habla de su éxodo. Es una hazaña gigante: "yo llegaré muy en breve a mi destino con este pueblo de héroes" dice. Pero no la considera patrimonio oriental solamente; no ha hecho sino repetir el éxodo de La Paz en 1809. Primer manifestación de solidaridad americana.

Hay más. Pide la ayuda paraguaya porque Asunción se defiende a sí misma defendiendo a los orientales. "Fuera cual fuere la suerte de la Banda Oriental, deberá trasmitirse hasta esa parte del norte de nuestra América". La guerra de la independencia era una sola.

Yo les llamo la atención sobre la fecha de este documento: 7 de diciembre de 1811. Ocurre un año antes que Bolívar hiciera su conocido manifiesto de Cartagena -como lo recalcara el profesor oriental Petit Muñoz- solicitando la ayuda de Nueva Granada para a recuperar Caracas. Porque la defensa de Nueva Granada estaba más allá de sus límites formales. La América española era una sola, pese a sus límites administrativos.


José María Rosa
http://comunidad.libreopinion.com

jueves, 13 de mayo de 2010

Artigas, la revolución de mayo y la unidad hispano-americana - parte 1



LA OLIGARQUÍA Y EL IMPERIALISMO
Artigas es el pueblo contra la oligarquía. Llamo oligarcas a quienes se consideran y obran como clase privilegiada.

No solamente a los privilegiados económicamente, sino también a los falsos intelectuales -los inteligentuales que dijo alguno- que comprenden las cosas de todos los países menos del suyo, que viven de espaldas a la realidad, sordos y ciegos a su medio. Esos "inteligentuales", aunque lo renieguen, son siempre aliados de los oligarcas: siempre son instrumentos de los imperialismos ajenos. Contra ellos está el pueblo, que es la reserva de la nacionalidad en todas partes; sobre todo en los Países coloniales o semicoloniales donde la oligarquía obra como beneficiaria, gerente o propagandista de los imperialismos. (Uso la palabra "imperialismo" por comodidad.

Entiendo el "imperialismo" al dominio comercial que Inglaterra y en menor grado Francia, querían tener de todo el mundo apenas la revolución industrial las convirtieran en emporios productores de materias manufacturadas). Esto lo digo para entenderme con quienes llaman solamente "imperialismo" al financiero de fines del siglo pasado.

Antes del imperialismo financiero hubo un imperialismo comercial con características de dominio bien evidentes. Ahí tenemos las invasiones inglesas de 1806 y 1807 ahí tenemos la apertura del puerto de Buenos Aires al libre comercio en 1809, ahí tenemos la ayuda de lord Strangford a los directorios y triunviratos porteños, y ahí tendremos luego la intervención francesa de 1838-40 y la posterior anglo francesa de 1845-50).

He dicho que Artigas significa la revolución echa pueblo, la independencia; y además un sentido heroico de la vida, la idea del federalismo, y el concepto de la unidad americana, de la "unidad hispanoamericana".

INDEPENDENCIA

Me es muy fácil demostrar estas proposiciones. La idea de independencia latente en el grito de Asencio encuentra su exteriorización escrita el 13 de abril de 1813 en la primera de las famosas instrucciones del Año XIII. Allí habla Artigas (el primero, Juntamente con otro americano llegado hace poco de España, José de San Martín) de independencia absoluta. Cuando los triunviratos, directorios y asambleas de Buenos Aires hablaban de incorporación lisa y llana a Inglaterra (como Alvear en 1815 con la misión de Manuel José García ante lord Strangford o a Juan VI de Portugal (como el congreso de Tucumán) o más tarde del protectorado francés con la coronación del príncipe de Luca protegido (contra Artigas precisamente) por un fuerte ejército francés.

Quiero leer con vosotros unos párrafos de la Oración de abril remitida el 5 de abril de 1813 por Artigas al congreso de la Provincia Oriental. Es el reconocimiento de la supremacía del pueblo. Artigas es el Jefe de los Orientales por reconocimiento implícito de los suyos, y confirmado en 1811 al iniciarse el Éxodo en octubre de 1811. Pero devuelve esa autoridad en abril de 1813, al Congreso porque "los pueblos deben ser libres": porque él se inclina ante el "voto sagrado de la voluntad general". Solamente un Caudillo puede hablar así; un caudillo que sabe al pueblo por encima suyo.

EL SUFRAGIO UNIVERSAL Y LAS INSTITUCIONES POLÍTICAS PLATENSES

Podrán algunos profesores de historia constitucional comparada criticar la suma de poderes que tuvo Artigas como "gobernador militar" de su provincia, primero, y como Protector de los Pueblos Libres después,n o era la suya la concepción tripartita de los poderes de Montesquieu. Y no lo era, porque Artigas no traía nada de afuera, no era un "inteligentual". Algunos han encontrado libros leídos por el Protector, escritos por Payne y traducidos por García de Sena y se entusiasman porque creen haber rastreado el origen de sus ideas populares y federales. Que un hombre lea un libro no significa que ese libro sea su guía. Artigas habrá leído a Payne y muchos más, pero su concepción política es totalmente criolla. No tomaba el federalismo norteamericano sino los municipios indianos como modelo. Mejor dicho, tomaba la misma realidad plasmándola de acuerdo a las circunstancias, como debe hacerlo, un auténtico político.

Yo encuentro que la esencia política del artiguismo es el "sufragio universal". Como quiso establecerlo por el Reglamento de 1815, como lo establecieron en sus constituciones o estatutos de los Pueblos Libres creados por él de Santa Fe y de Entre Ríos. Y eso no lo tomó de Payne ni de ninguna parte: porque en tiempos de Artigas no había sufragio universal en Estados Unidos, ni en Francia, ni en Inglaterra, Lo había sí en la provincia Oriental, en Entre Ríos, Santa Fe y en Corrientes.

¿De dónde sale el "sufragio universal', que podemos llamar la institución básica política del Plata? Sale de la milicia; es decir de la formación de todos los hombres en edad de llevar armas con la obligación de defender su municipio. Cuando el pueblo irrumpe en la historia del Plata lo hace formando en milicias comandado por su Jefe o caudillo (así se llame al jefe de las milicias en las antiguas leyes españolas). Elige en la plaza a este caudillo y le da los poderes suficientes para defender a la comunidad. "El primer derecho y deber del pueblo es elegir un Caudillo" dice el Estatuto de Santa Fe de 1819 dado por Estanislao López, cuando Santa Fe era un "Pueblo Libre" federado a la Liga de la Purificación.

Que el caudillo tuviera todos los poderes, que mandara el ejercito, dictara las leyes por su cuenta, y conciencia, o hiciere justicia en definitiva apelación les puede horrorizar a muchos; pero a mí me gusta que el caudillo fuese emanación del pueblo y pudiera hacer todo eso mientras interpretara al pueblo; es decir que fuera el mismo pueblo gobernando. Después de 1819 la provincia de Santa Fe habrá tenido muchas constituciones muy perfectas, con sus poderes divididos y reglamentados. Pero me temo que nunca estuvo el pueblo tan presente como en 1819.

José María Rosa
http://comunidad.libreopinion.com

El impacto de la guerra sobre algunas actividades económicas


En su libro Historia social del gaucho, Ricardo Rodríguez Molas analiza el reclutamiento forzoso de los peones rurales para los ejércitos "patriotas": el 29 de mayo de 1810, la Primera Junta decidió en toda la jurisdicción de Buenos Aires "una rigurosa leva, en la que serán comprendidos todos los vagos sin ocupación conocida, desde la edad de 18 hasta la de cuarenta años".
En cumplimiento de estas órdenes, pequeños grupos de soldados al mando de oficiales comenzaron a recorrer la campaña y a reclutar con violencia a los peones que encontraban en su camino. Fue tan extremado el celo puesto en la acción, que algunas tropas de carretas se vieron imposibilitadas de proseguir su camino al quitárseles todos los peones del servicio.
En tiempo de la cosecha de trigo, numerosos peones se trasladaban desde el Interior hasta las chacras próximas a Buenos Aires.
En 1810, ante el temor de ser enrolados, pocos santiagueños, cordobeses y puntanos llegaron al Plata. Preocupados, los miembros del Cabildo enviaron comunicaciones escritas a los gobernadores del Interior aconsejándoles que hicieran entender a los trabajadores que una vez terminadas las tareas no se los molestaría y "se les dejará libre el regreso al lugar que les acomode".
La guerra: algo más que triunfos y derrota

En las guerras de la Independencia murieron muchos soldados. Los sobrevivientes sufrieron, en muchos casos, amputaciones y enfermedades que arrastraron por el resto de sus vidas. En sus Memorias, Belgrano relata algunas de las situaciones vividas por el ejército en su marcha rumbo al Paraguay :
"Salí de Curuzú Cuatiá con todas las divisiones reunidas dirigiéndome al río Corrientes, al paso que llaman de Caaguazú, por campos que parecía no haber pisado la planta del hombre, faltos de agua y de todo recurso y sin otra subsistencia que el ganado que llevábamos [...].
Llegamos al río Corrientes [...] y sólo encontramos dos muy malas canoas que nos habían de servir de balsa para pasar la tropa, artillería y municiones: felizmente la mayor parte de la gente sabía nadar y hacer uso de lo que llamamos 'pelota' y aun así tuvimos dos ahogados y algunas municiones perdidas por la falta de balsa."
Cuando atravesaron los pantanos del Iberá, Belgrano informó: "No es fácil expresar [...], lo que han padecido los oficiales y toda la tropa andando al paso de buey por entre bañados y lagunas con mil sabandijas y el peso de los soles [...] y después de las marchas más penosas, por países habitados de fieras y sabandijas de cuanta especie es capaz de perjudicar al hombre, llegamos a dicho punto de San Jerónimo, sufriendo inmensos aguaceros, sin tener una sola tienda de campaña ni aun para guardar las armas".

La vida cotidiana de los peones rurales, antes y después de la Revolución


Vivir entre muchos

En los años previos a la revolución, en la campaña bonaerense, los pastores, chacareros y labradores vivían en casas bastante simples: la cocina (con cierta frecuencia un ranchito separado de la sala principal), la sala comedor, una o dos piezas adyacentes y "la ramada" o enramada (alero, donde generalmente estaba el telar de la dueña de casa). En las casas se comía, se compartía el mate, se dormía, se charlaba y se anudaban todo tipo de relaciones. El hacinamiento era común. Solían dormir el responsable de la chacra y su mujer junto a los peones, esclavos y esclavas. Las casas de adobe y techo de paja albergaban unas pocas sillas de baqueta o paja, una mesa, tres o cuatro catres y una caja baúl que hacía de guardarropa. La vajilla se reducía a unos pocos platos de madera, estaño o loza, unos candelabros de bronce, la caldera y el infaltable mate. Los restantes utensilios de la cocina eran el asador, dos o tres ollas, el mortero y el hacha de hueso. Unos pocos árboles rodeaban la casa y, a veces, había una quinta con árboles y frutales variados. El rodeo, la yerra o las cosechas eran actividades habituales de la campaña.


Adaptado de Juan Carlos Garavaglia, "Ámbitos, vínculos y cuerpos. La campaña bonaerense de vieja colonización", en: Devoto, F. y Madero, M. (dirs.), Historia de la vida privada en la Argentina, tomo I, Taurus, Buenos Aires, 1999.

El tiempo libre: diversiones y entretenimientos, lugares de sociabilidad

La iglesia parroquial, la pulpería, el almacén de ramos generales, el despacho de bebidas eran los principales ámbitos de sociabilidad de los pobladores de la campaña. Entre sus diversiones y entretenimientos favoritos figuraban los juegos de naipes, como el truco o el monte, el juego de bochas en la cancha de la pulpería o en la cercana a la capilla, el sapo y las riñas de gallos. Las carreras de caballo (las de parejas o las cuadreras) eran practicadas y seguidas con pasión. También la música y el baile ocupaban un lugar privilegiado. Guitarra y bombo, en ocasiones violines y chirimías, eran los instrumentos habituales. El mate era la infusión por excelencia en la campaña y propiciaba momentos de sociabilidad.

Adaptado de Juan Carlos Garavaglia, op. cit.