domingo, 31 de mayo de 2009

¿Cien barrios porteños?

Hay 48 oficiales y otros 48 con nombres informales

A los que están en los mapas, se suman otros como Once, Barrio Norte o Las Cañitas. La gente los nombra, pero no integran la lista oficial. Nacen por invención, costumbre o intereses comerciales.

Por:
Nora Sánchez


Tal vez Alberto Castillo tenía razón cuando cantaba: en Buenos Aires sí hay cien barrios. O al menos, muchos más de los 48 admitidos oficialmente. A lo largo del tiempo, la inventiva popular y los intereses comerciales han creado tantos nombres de barrios informales como oficiales. Hay al menos 48 que no figuran en el mapa, incluyendo a algunos tan arraigados como Once o Barrio Norte. El caso más extremo son las 13 zonas de Palermo, aquel barrio donde Borges imaginó la fundación mítica de Buenos Aires.

Inicialmente, los barrios tomaron sus nombres de las parroquias: Montserrat, San Nicolás, San Telmo... En 1972, la ordenanza 26.607 fijó los límites y nombres de los barrios actuales, a los que años más tarde se les sumaron Puerto Madero y Parque Chas. Pero, ¿con qué se identifican hoy los vecinos para rebautizar partes de un barrio y crear otro?

Los edificios de trascendencia y sus actividades son una fuente de barrios no oficiales. Congreso, repartido entre Balvanera, Montserrat y San Nicolás, es la zona de la política, regida por el Congreso de la Nación. Tribunales, en San Nicolás, es el territorio de los abogados, con epicentro en el Palacio de Justicia. Y, Facultad es un área difusa entre Recoleta y Balvanera, cerca de las facultades de Económicas, Odontología y Medicina de la UBA.

"Una mujer el otro día me preguntó si un plano de la ciudad estaba bien, porque no figuraba el barrio de Congreso -cuenta el guía de turismo Diego Zigiotto-. La gente llama por costumbre con ciertos nombres a barrios o plazas. Como a Plaza Flores, que en realidad se llama Pueyrredón".

Otras veces, los nombres surgen de instituciones barriales con peso propio. Como el Mercado de Abasto, hecho en 1929, que aunque ahora es un shopping sigue dándole nombre a un barrio que se resiste a integrar Balvanera. El club River le da su nombre al polígono entre Libertador, Monroe, Figueroa Alcorta y Udaondo, en Belgrano. Y en Palermo, no Belgrano, La Imprenta es la zona donde estaba la antigua imprenta del Jockey Club, Migueletes al 800.

Los nombres también surgen de colectividades afincadas en los barrios. El sector de Belgrano C donde se asentaron taiwaneses, es el Barrio Chino, que ya tiene un arco de ingreso casi terminado en Arribeños. Y ocho cuadras del Bajo Flores forman el barrio coreano.

Otros "barrios" surgen de movidas inmobiliarias y comerciales. Los bares de Retiro impusieron el Nuevo Bajo. Y las inmobiliarias fueron acusadas de publicidad engañosa cuando quisieron llamar Palermo Queens al sector de Villa Crespo entre Córdoba, Julián Alvarez, Corrientes y Thames.

Es que Palermo es reinventado con nuevos nombres continuamente. Palermo Hollywood, cerca de los estudios de Canal 9 y América, está entre Dorrego y Juan B. Justo. Palermo Soho, ubicado entre Juan B. Justo y Scalabrini Ortiz, trasplanta en tierras criollas la denominación del barrio de Nueva York que está al sur de la calle Houston (SoHo). Palermo Boulevard es un área de torres, en Juan B. Justo, entre Guatemala y Gorritti. Y Palermo Alto se distribuye alrededor del shopping.

"Los barrios nacen con un nombre porque forman parte de un contexto y una historia. La gente cambia esos nombres, muchas veces por intereses comerciales. Eso provoca una pérdida de identidad. Y lo terrible es que la gente no reacciona. Llamar Palermo Soho a Palermo Viejo es no valorar lo propio y creer que vale más porque tiene un nombre foráneo", opina el arquitecto José María Peña.

Los nuevos nombres conviven con los de siempre: Palermo Viejo, Nuevo, Botánico, Chico, Pacífico y Plaza Italia. Y con otros más recientes, como Las Cañitas, donde en los 90 empezó una movida gourmet. Se llama así por el cañaveral que, en 1900, había en los bajos del arroyo Maldonado.

Las actividades imperantes en ciertas zonas también dan identidad. Los alrededores de la Plaza Guemes, entre Mansilla, Soler, Bulnes y Julián Alvarez conforman Villa Freud o Palermo Sensible, por su concentración de consultorios de psicólogos. Mientras, en el barrio de San Nicolás está la City bancaria o microcentro.

Incluso la ubicación geográfica creó nombres: Centro, Bajo Belgrano, Bajo Flores. O Barrio Norte, un área entre Retiro, Recoleta y Palermo adonde se mudaron los más pudientes para huir de la fiebre amarilla, en 1871.

Otros nacieron por sus parques o plazas: Parque Centenario, Primera Junta, Plaza Italia o el Botánico le dan su nombre a sus alrededores. Mientras, algunos sub-barrios surgen de la denominación de complejos de viviendas o casas municipales, como Lugano I y II o Piedrabuena en Villa Lugano; los monoblocks del barrio Nágera en Parque Avellaneda, o Butteler, Simón Bolívar, Emilio Mitre y Cafferata en Parque Chacabuco.

Los trenes y sus estaciones también aportan identidad. Once, por la estación 11 de Septiembre. Belgrano R, por la estación de Echeverría y Freire, que era del Ferrocarril a Rosario. Y Belgrano C alude a la estación de Juramento y Virrey Vértiz, del Central Argentino. Pacífico, es la parte de Palermo cercana al puente del San Martín, en Juan B. Justo y Santa Fe. No serán cien barrios, pero casi.

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