martes, 2 de octubre de 2018

La estancia de Aniceto Laplume


Para comenzar con la historia de esta estancia tenemos que remontarnos al año 1854, cuando Don Roberto Kelly compra los campos que la conformarían , luego va anexando mas propiedades aledañas hasta llegar a conformar aproximadamente 3000 hectáreas.

Al fallecimiento de Don Roberto , son sus herederos Roberto Kelly (hijo), y Francisco Kelly, Roberto se casa con Brígida Shaughnssy , en el año 1919 y Francisco con Susana Cafrei , en el año 1921, falleció Roberto , y Francisco queda a cargo de la sucesión de su hermano cumpliendo correctamente con sus deberes , a los pocos años falleció también Francisco dejando viuda a doña Susana con un hijo.

Las viudas concurren a misa a Exaltación de la Cruz, por aquel entonces el traslado a Exaltación de la Cruz, había que hacerlo con vehículos de tracción a sangre y por caminos no siempre en buenas condiciones , luego de la misa generalmente concurrían a algún lugar para almorzar , descansar, y emprender el retorno, uno de esos lugares era el hotel y restauran , o fonda como se lo llamaba entonces de Aniceto Laplume y Matías Noriega, en este lugar se conocen Brígida y Aniceto quienes tiempo después contaren matrimonio, en agosto de 1923.

También Doña Susana más tarde se casaría con Tomas Rosister.
De esta manera don Aniceto Laplume, pasa a ser dueño de la suerte de estancia que había heredado su esposa,

Cuando por razones sucesorias se realiza la división de bienes de la estancia Santa Ana, que asi era el nombre original Doña Brígida se queda con el antiguo casco de la estancia, y Francisco Nelly con algunas hectáreas mas de Campo, la estancia de Laplume paso a llamarse "Santa Brígida," y la de Rosister "Santa Susana".

Cuando las estancias eran solo una la actividad principal era la cría de ovejas , luego al cambiar de manos y con el advenimiento de nuevas perspectivas económicas se diversifico en tambos, cría de ganado, y agricultura, este establecimiento fue uno de los primeros en la zona de contar con tractor.

Del matrimonio de Don Aniceto y Doña Brígida nacieron cuatro hijos José Miguel, Juan Carlos (fallecido) Aniceto Pedro y Luis Bernardo.

Durante el año 1932 en un viaje que realizaron a Buenos Aires Don Aniceto y su concuñado tomas Rosister

Al hacer un trasbordo de trenes en la estación Victoria sufren un accidente ferroviario del cual Don Aniceto se repone, pero su concuñado falleció.

Esta estancia en el año 1919, comenzó a contar con teléfono todo un adelanto para aquella época, su numero era el 2, siendo uno de los primeros de Rió Lujan, el otro lo tenia el almacén de Coletta y era el numero 4, el numero 1 lo tenia la feria de Fernández en Los Cardales, esta feria estaba ubicada donde años después estuvo la estación de servicio de la familia Goñi.

Me contaban los descendientes de Laplume que la línea telefónica por aquel entonces era privada y venia desde Pilar a Campana y pasaba frente a la estancia Santa Brígida.
En el año 1932 Don Aniceto fue concejal del municipio de Campana, cuando el intendente era Bartolomé J Perrone.

En el año 1942, viajando con su auto particular hacia la ciudad de Campana Don Aniceto sufre un problema cerebro-vascular, que como secuela lo privo de hablar, por lo que es manejaba escribiendo y falleció en el año 1965, Doña Brígida falleció en 1983, y su hermano soltero Juan Antonio que también vivía en la estancia falleció en 1971.

En la nomenclatura catastral campanense, el municipio ha querido recordar a este ejemplar empresario agropecuario,imponiendole el nombre de Aniceto Laplume, a una calle del barrio "Las Colinas de Otamendi".

Entre las tantas reliquias que adornan las paredes de este viejo casco de estancia se encuentra un tapiz que refleja la figura de la virgen de Guadalupe , que perteneciera a la familia Kelly, fundadores de este establecimiento.
Sin duda alguna la historia de esta estancia, y la familia Laplume ya pertenecen al patrimonio cultural de nuestra zona, ademas de ser la única estancia que permanece en actividad desde hace ya más de 150 años.

josebolzan@gmail.com

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lunes, 1 de octubre de 2018

El fusilamiento de Severino Di Giovanni, por Roberto Arlt - Parte 2

Ha formado el blanco pelotón fusilero. El suboficial quiere vendar al condenado. Éste grita: “Venda no”.

”Mira tiesamente a los ejecutores. Emana voluntad. Si sufre o no, es un secreto. Pero permanece así, tieso, orgulloso. Di Giovanni permanece recto, apoyada la espalda en el respaldar. Sobre su cabeza, en una franja de muralla gris, se mueven piernas de soldados. Saca pecho. ¿Será para recibir las balas?

— Pelotón, firme. Apunten.
La voz del reo estalla metálica, vibrante:
— ¡Viva la anarquía!
— ¡Fuego!


”Resplandor subitáneo. Un cuerpo recio se ha convertido en una doblada lámina de papel. Las balas rompen la soga. El cuerpo cae de cabeza y queda en el pasto verde con las manos tocando las rodillas. Fogonazo del tiro de gracia.

”Las balas han escrito la última palabra en el cuerpo del reo. El rostro permanece sereno. Pálido. Los ojos entreabiertos. Un herrero martillea a los pies del cadáver. Quita los remaches del grillete y de la barra de hierro. Un médico lo observa. Certifica que el condenado ha muerto. Un señor, que ha venido de frac y con zapatos de baile, se retira con la galera en la coronilla. Parece que saliera del cabaret. Otro dice una mala palabra.

”Veo cuatro muchachos pálidos como muertos y desfigurados que se muerden los labios; son: Gauna, de La Razón, Álvarez, de Última Hora, Enrique González Tuñón, de Crítica y Gómez de El Mundo. Yo estoy como borracho. Pienso en los que se reían. Pienso que a la entrada de la Penitenciaría debería ponerse un cartel que rezara:

— Está prohibido reírse.
— Está prohibido concurrir con zapatos de baile”.





El fusilamiento de Severino Di Giovanni, por Roberto Arlt - Parte 1



El 1º de febrero de 1931 fue fusilado el anarquista expropiador de origen italiano Severino Di Giovanni, quien con asaltos y atentados, logró tener  en jaque a la policía del país durante seis años. Di Giovanni había nacido el 17 de marzo de 1901 y vivió su adolescencia en los escenarios  de posguerra, entre el hambre y la pobreza. Tipógrafo, maestro y autodidacta, se topó con las lecturas libertarias de Bakunin, Malatesta y Proudhon, entre otros teóricos del anarquismo.

Fallecidos sus padres, cuando tenía apenas 19 años, comenzó la militancia anarquista, al mismo tiempo que en Italia se producía el ascenso del fascismo de Benito Mussolini. Casado y con tres hijos que mantener, se exilió en Argentina, específicamente en Morón, donde se desempeñó como tipógrafo. Eran los años en que el anarquismo acusaba más que nunca los duros golpes recibidos desde 1910. Di Giovanni se alineó con los grupos más radicales del anarquismo en el país y participó en una serie de acciones violentas y atentados que entonces y hoy son motivo de polémica. 
El 31 de enero de 1931, fue capturado y condenado a muerte, luego de denunciar con dureza la represión y torturas producidas por el gobierno de facto de  José Félix Uriburu, que había derrocado a Hipólito Yrigoyen en 1930.

Tras despedirse de su familia, fue ejecutado el 1° de febrero de 1931 en el patio de la penitenciaría de la calle Las Heras ante varios testigos, entre los que se encontraba el escritor Roberto Arlt, quien en un artículo –transcripto a continuación- narró los últimos momentos de vida del anarquista.

Fuente: ARLT, Roberto, Obras completas, Buenos Aires, Omeba, 1981, en PIGNA, Felipe, Los Mitos de la Historia Argentina 3, Buenos Aires, Planeta, 2006.

“El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja de adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad? ¡Quién sabe! El reo se sienta reposadamente en el banquillo. Apoya la espalda y saca pecho. Mira arriba. Luego se inclina y parece, con las manos abandonadas entre las rodillas abiertas, un hombre que cuida el fuego mientras se calienta agua para tomar el mate. Permanece así cuatro segundos. Un suboficial le cruza una soga al pecho, para que cuando los proyectiles lo maten no ruede por tierra. Di Giovanni gira la cabeza de derecha a izquierda y se deja amarrar. 


EL RIO LUJAN QUE LEI, QUE ME CONTARON Y QUE VIVI - Parte 1

POR: José Eduardo Bolzán

PRIMERA PARTE

No pretendo con esta serie de notas que saldrán a partir de esta, arrogarme el titulo de historiador, simplemente quiero contar algo de la historia de mi patria chica de la que me siento muy orgulloso de pertenecer desde hace casi cien años en que mi familia materna se instala en estos pagos, a lo largo de las mismas contaré lo que me han trasmitido mis mayores lo que he leido, y lo que he vivido en mas de medio siglo, con esto quiero aportar algo para que si alguien alguna vez pretende realizar algun trabajo más minucioso y documentado tenga algo de donde partir.

La actual zona de Río Luján abarca de sur a norte desde el río Luján hasta el country El Bosque inclusive, y de este a oeste desde el actual emprendimiento Puerto Palmas hasta donde se halla la delegación municipal y el destacamento Alto Los Cardales nombres este que se presta a confusión porque quienes viven allí creen vivir en Los Cardales, perdiendo de esta manera la identidad una importante zona turística que pertenece a nuestro partido y que en todos lados figura como perteneciente a Exaltación de la Cruz, porque Los Cardales pertenece a dicho partido.

La historia de esta zona seguramente comenzará con el reparto de tierras que llevó a cabo Juan De Garay después de la segunda o tercera fundación de Buenos Aires como veremos más adelante; estas que se repartían tenían frente al río Paraná y generalmente uno de sus límites era algún afluente de este por eso se los denominaba Rincón de Escobar, de Campana, etc, porque de esta manera teniendo por frente un río y por límite otro se formaba un rincón que servía de barrera natural para el ganado, recordemos que no existía el alambrado.

Por lo antes explicado las noticias más lejanas de la antigua denominación de estos parajes es ¨Rincón del Canchillo¨, por el sobrenombre con que se conoció a un antiguo estanciero de la zona Juan de Melo alias ¨El Canchillo¨ esta historia es relativamente conocida a raíz de la aparición de la imagen de la virgen del Rosario en nuestra zona, y la investigación de nuestros historiador el licenciado Oscar Trujillo, pero los viejos habitantes de esta zona lo sabíamos por nuestros mayores por constar en algunos planos del siglo diecinueve y por el libro de Jesús María Pereyra. En los pagos de Cañada de la Cruz¨ editado en 1951 en este libro fue escrito a principios del siglo veinte con relatos ocurridos en el siglo anterior cuando todo el partido de Campana pertenecía a Exaltación de la Cruz por aquellos años esta zona correspondía al cuartel quinto de dicho partido en uno de sus relatos comenta un tal Zoilo Pacheco y dice textualmente: Zoilo Pacheco, dejo aquellos lugares que lo vieron nacer. Corriose hacia arriba tranqueando la ribera del Paraná, entro en los pagos del Canchillo paraje de fama por su belleza topográfica- en otro de sus relatos refiriéndose a un tal Juan Torales dice, Juan Torales era de Los Canchillos no más, ahí nació, ahí se crió, murió en la loma cuartel quinto, la loma y la cañada de Romero eran los cuarteles de invierno de la gente diabla de los Canchillos.

Volviendo a la familia de Melo en el libro de Jorge Fumiere ¨Los origenes de Campana¨, dice que al escriturar el capitán Esteban Lomez en el año 1731 las tierras que en 1759 venden a Francisco Alvarez de Campana, figuran como testigos los capitanes don Pedro Martinez y Don Cristobal Melo quienes eran vecinos de la zona.