sábado, 15 de febrero de 2014

Compuso la Marcha de San Lorenzo pero le negaron el entierro por ser negro.



Hoy puede ser negro el presidente del país más poderoso, pero no te juegues con que el racismo desapareció o está en retroceso. Ya no es razón suficiente para negarle el entierro en un camposanto a un negro o a un judío, pero la discriminación se disimula de mil maneras. En todo caso,  la de San Lorenzo una de las marchas militares más famosas del mundo (o la más famosa, directamente). 

La interpretó el ejército nazi para pasar por debajo del Arco del Triunfo y la interpretaron los aliados en desagravio cuando los derrotaron. Pero de Cayetano Silva pocos se acuerdan y algunos preguntan porqué algunas calles llevan su nombre. ¡Qué verguenza!


Esta es la historia y el desagravio de Alberto Moroy, en el exacto día de su natalicio el 7 de agosto de 1868 en San Carlos, Uruguay. ¿Alguien lo recordará hoy en su ciudad natal, alguien dirá una misa pidiendo perdón porque sus familiares debieron enterrarlo en una tumba sin nombre, alguna colectividad tomará su vida como bandera?

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viernes, 14 de febrero de 2014

Los inicios de la libertad de prensa


El siglo XIX fue faccioso, de formación de las instituciones, y resultó atravesado por una profunda tensión entre prensa y política. En tiempos de libertades acotadas y conflictos permanentes, resultaba limitado el accionar de un periodismo que era genéticamente un arma de la política.

Los hechos de Mayo de 1810 imprimieron su sello al debate, luego de siglos de vida colonial: “Los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades de nuestra santa religión y a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto”, leemos en la Gaceta número 3, del 21 de junio de 1810. Detrás de esta aparente contradicción (¿se debe dar “absoluta” libertad pero sin criticar al gobierno y a la religión católica?) se esconden los desafíos de la época: el intento de instaurar nuevas libertades y a la vez consolidar un rumbo revolucionario. 
Como otros jóvenes ilustrados universitarios, Mariano Moreno (redactor de La Gaceta de Buenos Aires) admiraba a Jean Jacques Rousseau y por eso se mandaron a imprimir 200 ejemplares del Contrato Social para utilizarlo como libro de texto en las escuelas primarias.


Por la Real Imprenta de los Niños Expósitos apareció una traducción con la leyenda “se ha reimpreso en Buenos-Ayres para instrucción de los jóvenes americanos”. Como nunca dejó Moreno de ser un devoto y un militante de su religión, accedió a suprimir todo lo que Rousseau había escrito sobre este tema por considerar que en esta materia el autor “deliraba”. Moreno, el padre del periodismo argentino, censuró a Rousseau para no desentonar con su público católico rioplatense.

La Revolución de Mayo abrió una etapa en la que aparecieron medidas destinadas a instaurar el derecho individual, a conocer y evaluar los actos públicos, y a proteger un espacio de mayor libertad. El 20 de abril de 1811 se dictó el primer reglamento sobre libertad de imprenta. La nueva legislación establecía “ese precioso derecho de la naturaleza que había usurpado un envejecido abuso de poder” y sostenía la libertad de publicar ideas sin censura previa (antes era lo habitual), con el limite en la ofensa a derechos particulares, la religión católica y atentar contra la tranquilidad pública o la constitución del estado.
Por la misma época, Manuel Belgrano fue gran promotor de ampliar y garantizar las libertades de la prensa. En el número del 11 de agosto de 1810 del Correo de Comercio (fundado en marzo de 1810 por el creador de la bandera), cuatro de las cinco páginas están dedicadas a un texto titulado “La libertad de prensa es la principal base de la ilustración pública”.

Según leemos en él, la libertad de prensa es necesaria para evitar la tiranía, para moderar la arbitrariedad y los abusos, para garantizar la libertad civil, las instituciones públicas y para mejorar el gobierno de la Nación. En opinión de Belgrano, la prensa tenía dos funciones: educativa y política. Y su libertad, tres excepciones: el dogma religioso, las injurias y la obscenidad.

La visión de Belgrano empuja al gobierno revolucionario a defender que las ideas puedan ser expresadas libremente en la prensa, como garantía contra los gobernantes despóticos: “los que mandan y mandaren, no sólo se preocuparán mandar bien, sino que aspirarán a la perfección en lo posible, sabiendo que cualquiera tiene facultad de hablar y escribir”.

En nombre del orden público, el estado en formación buscó consolidar derechos individuales y crear canales para comunicar las luces, pero a la vez controló esos nuevos espacios. El 23 de noviembre de 1811se sancionó un decreto de seguridad individual para garantizar la protección de la vida, el honor, la libertad y el derecho a la propiedad. Es decir, el gobierno revolucionario abrió la libertad pero a su vez la restringió a estrechos límites.

Por Diego Valenzuela
*Periodista e historiador / @dievalen


martes, 11 de febrero de 2014

La marcha de San Lorenzo



Fue compuesta por Silva para dedicársela al Coronel Pablo Ricchieri, Ministro de Guerra de Argentina el 8 de julio de 1901,el Ministro agradeció el homenaje pero le pidió que le cambiara el título por “Combate  San Lorenzo”, lugar donde él había nacido y escenario de la contienda que el General San Martín llevó a cabo en territorio argentino contra los realistas.
 El 30 de octubre de 1902 la marcha fue designada Marcha oficial del Ejército Argentino. Dos días después Silva vuelve a ejecutarla al inaugurarse el monumento al General San Martín en la ciudad de Santa Fe (Arg.), con asistencia del presidente Julio Argentino Roca y el Ministro Ricchieri.


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sábado, 8 de febrero de 2014

"LOS DECADENTES BORBONES" - Parte 2

  

     Fue este rey quien realizó una profunda transformación en la administración de las colonias, desde luego procurando obtener mayores beneficios para la metrópolis. A su muerte lo sucedió si hijo Carlos IV, quien tuvo una acción de gobierno y personal francamente desastrosa.  Desacreditado por mérito propio, en toda Madrid y desde luego en toda España, se comentaban los engaños de la reina Luisa, con el valido Manuel Godoy, atribuyéndosele incluso a este, la paternidad de al menos dos hijos del matrimonio real. No se me acuse de fanático si digo, que la medida mas positiva del gobierno de Carlos IV, fue la designación de Manuel Belgrano como Secretario a Perpetuidad del  Consulado de Buenos Aires.  Su lastimosa política frente a Francia, y en particular con Bonaparte, mas los escándalos familiares comentados, motivaron que su hijo se pusiese al frente de un movimiento para su reemplazo, lo que se conoció como el “motín de Aranjuez” de 1808. En esa fecha abdicó a favor de Fernando VII, el cual a su vez tuvo que entregar la corona a Napoleón en la llamada "farsa de Bayona", y de allí el reinado de José Bonaparte, hermano del emperador francés.

     En 1814, liberada España del yugo franco, Fernando VII volvió al trono. El tinte de su gobierno, fue el de un absolutista cerril, al que los liberales tuvieron que enfrentar con resultados favorables  pero momentáneos, porque ni bien el monarca recuperaba fuerzas, retornaba a su sendero absolutista. Pero digamos, que las colonias americanas se perdieron para España, entre el reinado de su padre Carlos IV, el interregno francés a cargo de José Bonaparte y luego la restauración de Fernando VII. 

    A su muerte, fue sucedido por su hija Isabel II, la que por ser menor al momento de fallecer su padre, habilitó que gobernasen hasta su adultez una serie de regentes influenciados por su madre, la que debió vivir en un momento dado, en el exilio en razón de las divisiones, enfrentamientos y enemigos que se había granjeado. Además, las finanzas españolas en este tiempo, desmejoraron sustancialmente, sobre todo los primeros años, en la guerra civil de sucesión de Fernando VII conocida como segunda guerra "carlista", ya que el enfrentamiento era entre los "isabelinos" que sostenían a la infanta hija de Fernando, frente al hermano de este Don Carlos que reclama el trono para sí. Fernando antes de morir, había derogado la Ley Sálica que impedía que una mujer reine España, a los efectos de que le suceda su hija Isabel. 

    Pero retornemos a Fernando VII. En su gobierno se declaró la independencia de la mayor parte de las colonias americanas, Argentina, Chile, Perú, Bolivia etc. . Al momento de retornar al trono después del alejamiento obligado, por su detención por Bonaparte, (1808 – 1814),  derogó la Constitución de Cadiz de 1812 de carácter liberal y democrático, (establecía una monarquía constitucional),  restaurando el viejo régimen del poder absoluto monárquico. Luego cuando en 1820, el movimiento de los liberales le obliga a poner en vigencia la constitución de 1812, con el fin de aplacar los ánimos acepta el reclamo de estos, (Trienio liberal), hasta que en 1823 mediante una alianza con Napoleón II de Francia, logra que este ordene al duque de Angulema al mando de los “cien mil hijos de San Luis”, a que invadan España y eliminar la presión liberal al gobierno fernandino, restaurando el poder absoluto de este.


     Ochenta años después, luego de la prudente gestión de Alfonso XII, Alfonso XIII de  Borbón, apoyaría la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), terminando este reinado en su fuga y exilio (1930), dando pasó así a la Segunda República, la que a su vez culminaría en la sangrienta guerra civil de 1936 a 1939. Y de ahí pasamos a don Juan Carlos, hombre que si bien fue solidario con el proceso democrático español y sudamericano, no hizo esta gestión gratis. Son innumerables los negocios y negociados en los que ha participado y asimismo  su hija, la Infanta Cristina,  que junto a su marido se encuentran procesados por lavado de dinero y evasión fiscal.

por Luis Horacio Yanicelli