martes, 18 de junio de 2019

Violencia en la Argentina - Los políticos se definen - Parte 5


En relación a la distinción que estableció Alberti entre la violencia de masas —revelada en el cordobazo o el mendozazo— y la violencia de lo que llamó grupos políticos reducidos. Tal distinción no existe. Es indudable que la violencia de los pronunciamientos populares tiene características diferentes a la violencia que ejercitan los compañeros de las formaciones especiales de nuestro movimiento, pero es de la misma naturaleza.

Alderete: ¿El asesinato del doctor Uzal es también un acto contra el imperialismo y la dictadura militar que nos gobierna?
Galimberti: La fuerza política a la que pertenecía el doctor Uzal ha pregonado en diversas oportunidades su admiración por el régimen impuesto en el Brasil, que ha sido caracterizado, no por nosotros, sino por voceros del centro del mundo, como un régimen dictatorial y violento, que emplea las peores formas para mantenerse en el poder.
Alderete: Eso que acaba de decir es completamente falso. Jamás ha sido reflejado en ningún documento de la Nueva Fuerza.
Galimberti: Cuando uno propone un régimen de violencia debe estar preparado a que se le opongan violentamente.

Femando Nadra: Tenemos que ubicar la violencia concretamente, no referirnos a ella en un tono supuestamente universal. Dejemos la palabra violencia y hablemos de terrorismo. La violencia es muy amplia, se ejerce todos los días: el patrón con el obrero, el marido con la mujer. Pero hay un terror de la derecha, de arriba, de la reacción, y el terror de la izquierda, el terror de abajo, del pueblo. El terror de arriba se hace para defender a un régimen reaccionario. Es el terror de derecha. 
Pan: O de izquierda. 
Nadra: Ya vamos a hablar de eso. Usted me provoca permanentemente. Sea político y no provocador. 
Pan: Usted cree que está en Moscú y que no puedo hablar. 
Panorama: Las reglas de juego son que cada orador hable sin interrupciones. 
Alberti: Haga honor a su apellido: sea bueno como el pan. (Risas). Pan: 
Usted en definitiva me resulta un cómico.
Alberti: Y usted, por cierto, un mal trágico.

Nadra: Continúo. Un ejemplo de terror reaccionario es el de los fusilamientos de peronistas en 1956 que se mencionaron acá. Preguntaría, además: ¿es o no terror de derecha dar un golpe de Estado —como el de 1966—, violar las leyes, violar a la gente y erigir leyes represivas? Eso, ¿qué es? ¿Libertad, democracia, dignidad humana? Está además el terror de los grupos de derecha. El gobierno respecto a ellos se hace el "burro". Pregunto: ¿quién mató a Maestre? ¿A Verd? ¿A Martins? ¿A Zenteno?
Pan: Usted, comunista y todo, parece olvidarse de su camarada Ingalinella [médico rosarino torturado y muerto por la policía, en las postrimerías del gobierno de Perón].
Nadra: No lo olvido, pero ése es un problema que tenemos con los peronistas y lo vamos a resolver con ellos. Nos vamos a entender, sobre todo con las masas. Pero jamás en el país hubo tantas torturas. Durante la época de Perón creo que hubo algunas. No voy a hablar de eso, pero jamás al nivel de las actuales. Nadie explica por qué a Norma Morello le aplican la picana en la vagina.
Sueldo: Damos fe.
Alberti: Damos fe. 
Nadra: Y ésa es una católica, no una comunista. Por otra parte, voy a diferir con algunos compañeros presentes. El terror revolucionario es el que se aplica cuando hay movimientos de masas. Por ejemplo, en mayo de 1810. El terror individual es el de gente desesperada por la situación que reacciona individualmente y mata al zar Alejandro III. Esa línea no da resultado. Ni los tupamaros van a tener éxito, a pesar de estar bien inspirados, porque el problema es que ellos quieren cambiar, pero su método no tiene perspectiva de triunfo. 

Estoy de acuerdo con que el crimen del general Juan Carlos Sánchez es una cosa seria y grave; pero, y los demás que han muerto, ¿no son seres humanos? ¿O sólo nos vamos a preocupar por los crimines de un sector? El pueblo protesta contra la represión y la carestía. Córdoba es un ejemplo de lo que debe hacerse; Rosario, Tucumán y, sobre todo, Mendoza y San Juan. Por cierto, hay que ir a elecciones, pero ¿qué elecciones? Necesitamos, gane quien gane, elecciones limpias.


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