martes, 25 de julio de 2023

Asamblea General Constituyente del Año XIII

 

Fue convocada por el Segundo Triunvirato de las Provincias Unidas del Río de la Plata que había accedido al poder en 1812, inspirada por la ideas de Carlos María de Alvear, Bernardo de Monteagudo y apoyada por el General José de San Martín. Se inauguró el 31 de enero de 1813.

Su propósito manifiesto era la emancipación y constitución del Estado de las Provincias Unidas. Se declaró soberana y asumió la representación de las provincias. Entre sus novedades, se encontró la ausencia del juramento de fidelidad a Fernando VII.

Las personalidades más notables de aquella época integraban la Asamblea Carlos María de Alvear, Bernardo de Monteagudo, diputado por Mendoza, Gervasio Posadas, Vicente López y Planes, Hipólito Vieytes, entre otros conformaron el ilustre cuerpo.

 

La Jura de los diputados

“…¿prometen a la patria desempeñar fiel y exactamente los deberes del sublime cargo… promoviendo los derechos de la causa del país al bien y felicidad común de la América?” La Asamblea destacaba un marcado “americanismo”. Así se expresaba en el Juramento que los diputados convocados firmaron.

Durante su transcurso los intereses sectoriales dividieron a los diputados lo que terminó con una postergación de la Declaración de la Independencia. Años más tarde, el glorioso Congreso de Tucumán, en julio de 1816, proclamó “a la faz del mundo tan suprema y solemne decisión”.

No obstante, durante la Asamblea se establecieron una serie de resoluciones de gran importancia, entre ellas:

Acuñación de la moneda nacional. Borró la efigie real de la moneda y acuñó otra con las armas de la Asamblea y la leyenda rebelde: “en unión y libertad”;

Establecimiento del Escudo y el Himno;

Abolición de la inquisición y las torturas;

Supresión de los títulos de nobleza;

Libertad de vientres;

Realización del Censo Nacional;

Establecimiento de la Facultad para la enseñanza de la Medicina;

Enarbolar la Bandera de Manuel Belgrano;

Disposición para celebración de las Fiestas Mayas.

Pero también derogó:

La mita;

La encomienda;

El yanaconazgo;

y el Servicio personal de los indios, bajo todo concepto y sin exceptuar el que prestaban a las iglesias o a sus párrocos.

Esto ocurrió el 12 de marzo de 1813 reafirmando un decreto de la Junta Grande, que establecía que los indios debían ser tenidos por hombres perfectamente libres y en igualdad de derechos.

La jornada inaugural

El 29 y 30 de enero celebraron los diputados en Buenos Aires dos reuniones preparatorias y el 31 se inauguraba solemnemente la Asamblea. Carlos María de Alvear, elegido presidente por unanimidad, Bernardo de Monteagudo, representante por Mendoza, Gervasio Posadas, Vicente López y Planes, Tomás Valle, entre otros.

“Si hubiéramos de calcular los designios de la naturaleza por el resultado práctico de los sucesos humanos, sería preciso suponer que la esclavitud era el dogma más análogo a nuestro destino, y que el debía ser la única base de las primeras combinaciones de un legislador. Pero aunque el cuadro del universo nos ofrece por todas partes, sino un grupo de esclavos envilecidos por la servidumbre, o acostumbrados ya a la servidumbre, o acostumbrados ya a la tiranía; y aunque los esfuerzos de las almas libres, al fin sólo han servido de trofeos al despotismo, presentando en la historia de los pueblos una constante alternativa de gloria y degradación: sin embargo, la libertad existe en los decretos de la naturaleza, y por su origen es independiente de todas las vicisitudes de los siglos”.

Fuente: Haciendo Escuela Mendoza (31 de enero de 2013)

https://www.mendoza.edu.ar/31-de-enero-qasamblea-general-constituyente-del-ano-1813q/

domingo, 23 de julio de 2023

Moreno Ocampo Fiscal sobre el Juicio a las Juntas


Moreno Ocampo Fiscal // 10Diciembre de 1985 sobre el Juicio a las Juntas//Tiempo Nuevo con B. Neustadt y M. Grondona /// Fiscal adjunto del Juicio a las juntas en 1985

martes, 27 de junio de 2023

Auxiliares para 60 minutos: Entrevista a Ramón Camps sobre Jacobo Timerman


Reportaje editado de José Gómez Fuentes a Ramón Camps, dividido en cinco partes, realizado para replicar acusaciones de Jacobo Timerman sobre violaciones de los derechos humanos. La primera parte inicia con la presentación de una entrevista a Timerman realizada por la televisora estadounidense PBS, y una grabación de lo declarado por Timerman mientras estuvo detenido, traída por Camps. En la parte siguiente, Camps acusa a Timerman de hacer apología de la subversión y de buscar destruir la institución familiar. Luego, Camps dice que fue detenido por sus vínculos con David Graiver, administrador de los fondos de Montoneros. En la tercera parte, Camps detalla la relación empresarial de Timerman con Graiver y, en un nuevo fragmento de las grabaciones, Timerman es careado con dos colaboradores que dan a entender que les ocultó la participación accionaria de Graiver en La Opinión. Luego, en el audio de otro careo con la viuda de Graiver, la mujer cuenta que Timerman le dijo que podía ser asesinada por tener acciones del diario. Camps aparece luego junto al sacerdote Cristian Von Wernich. El religioso explica cómo era su relación con Timerman durante su detención y desmienten que haya sido maltratado. Luego, un profesor de derecho rabínico norteamericano niega en una nota que exista el antisemitismo en Argentina. En el cierre, Camps asegura que puede dormir en paz.

lunes, 1 de mayo de 2023

Alfonsin Ciudadano Ilustre - Discurso de la legislatura


20 de abril de 2008
Proyecto de Ley declarando ciudadano ilustre al Dr. Raul Alfonsin

La diputada radical Cecilia Moreau presento un proyecto de ley solicitando que se declare ciudadano ilustre de la provincia al ex presidente de la República Raúl Alfonsín, por "su aporte permanente en favor a la democracia, su defense irrenunciable a la lucha por los derechos humanos y su compromiso inclaudicable en pos de un país mejor".
Moreau remarcó que "el doctor Alfonsín representa para todos nosotros la política con letras mayores, esa política que no se califica como nueva o vieja, esa forma de concebir a la misma como una forma de vida"La legisladora afirmó que "el mayor merecimiento a este hombre para la obtención de un reconocimiento de esta naturaleza es, sin dudas, su increíble visión de las necesidades que como sociedad tenemos para alcanzar la meta de transformarnos en una verdadera Nación"

https://www.youtube.com/watch?v=-GIpedIQ_3E

viernes, 14 de abril de 2023

El Galeón de Manila. La ruta española que unió tres continentes - Parte 2

 Mercados

La línea marítima del galeón llevó prosperidad a los mercados de Manila y Acapulco. En el puerto manileño recalaban productos asiáticos de las Molucas, China, Japón, Formosa, Siam e Indica. Al llegar por el Pacífico al muelle acapulqueño, en Nueva España, se descargaban sedas, té, juguetes, biombos y lacados japoneses, porcelanas, jade, marfil, muebles, especias (clavo, canela, pimienta), textiles de la provincia de Ilocos… Posteriormente, esta mercancía se trasladaba por vía terrestre al puerto de Veracruz, en la costa atlántica, donde nuevamente se cargaban en los barcos de la Flota de Indias con destino final en las dársenas de Sevilla y Cádiz. 

En sentido inverso, en Filipinas se descargaban las barras de plata y pesos acuñados en las cecas de México y Perú para el sostenimiento económico de la Capitanía General de Filipinas. Igualmente se desestibaban plantas americanas como el maíz, cacao, tabaco, caña de azúcar, tomate, pimiento, calabaza, aguacate. También en Manila tenían su destino funcionarios, soldados y personal de órdenes religiosas. 

 

La porcelana china

La porcelana china fue un producto muy valorado y solicitado en el intercambio de mercancías entre Oriente y Occidente. En Europa no conseguían modelar objetos de la misma belleza ni tampoco que las igualara en brillo, transparencia y sonido. La materia prima, el caolín, se extraía de la cantera situada en la ciudad de Jingdezhen, provincia de Jiangxi, donde era fabricada. De aquí, pasaban a Cantón que, por su salida al mar, se convirtió en el puerto comercial más importante de China. Tras el descubrimiento del tornaviaje en el siglo XVI, Manila se convirtió en el centro distribuidor de las mercancías chinas. Las piezas en azul y blanco con motivos decorativos chinos tuvieron muy buena acogida en las casas europeas. 

Su colorido fue perfeccionándose también durante el siglo XVII. Llegado ya el XVIII, el hecho de poseer una vajilla de las Familias Rosa y Verde era un signo de distinción en las mansiones de la realeza, nobleza y burguesía del viejo continente.

 Hemos podido contar para esta exposición con la colección particular de Ibarra y Cía. Una vez concluida la Ilustración, la porcelana fue ganando en originalidad, colorido y realismo. Las soperas zoomorfas y las fuentes ovaladas y polilobuladas se crearon exclusivamente para ser exportadas. Presentaban una decoración con brillantes colores esmaltados bajo vidriado. Sorprendieron mucho en las tertulias metropolitanas las que representaban cabezas de búfalo o carabao, animales que no existían Europa, en color negro mezclado con detalles de policromía o aquellas otras con forma de carpa, decoradas con matices de color rojo. Ya en la segunda mitad del siglo XVIII, la porcelana iba decorada con los escudos nobiliarios de las familias que las encargaban. 

La evangelización

Durante el período de vigencia de esta línea marítima, entre 1565 y 1815, una gran parte del pasaje estaba compuesta por misioneros agustinos, franciscanos, dominicos, jesuitas, etc.; también por oficiales reales, mercaderes y soldados que llevaron a Filipinas una nueva religión, cultura y nuevas costumbres.  Como explica Blas Sierra de la Calle en el catálogo de la exposición, está ampliamente documentado que los más de tres mil misioneros agustinos que viajaron a Filipinas durante cuatro siglos llevaron consigo numerosas obras de arte de las que se servían para la evangelización de la población autóctona. Así, llevaron libros y cantorales, ornamentos y vasos litúrgicos, pinturas y esculturas, grabados y estampas, entre otros.

Los libros y cantorales trasladados a Filipinas eran los destinados a la oración; los rituales empleados para la administración de los diferentes sacramentos; los de la doctrina cristina para la catequesis y, finalmente, los de otras ciencias como cosmología, geografía y otras disciplinas en las que los agustinos eran especialistas. En cuanto a los ornamentos y vasos litúrgicos, Sierra de la Calle señala que los religiosos de San Agustín llevaron a Filipinas todo lo necesario para dotar dignidad las celebraciones habituales. Respecto a los ornamentos, hay constancia de provisión de capas pluviales, casullas, albas, manteles, amitos,  paños de cáliz, frontales de altar, paño de atril, manga de cruz, alfombras y otros artículos.

En el apartado de vasos litúrgicos figuran cálices con sus patenas, crismeras, pares de vinajeras, ciriales, candelabros, acetres de azófar para el agua bendita, incensarios con sus navetas, portapaces, campanillas de metal, hostiario de palo, etc. Igualmente añade dos campanas entregadas en el puerto de Acapulco en los años 1568 y 1570; la primera con destino al convento del Santo Niño de Cebú.

Según los registros de la Casa de la Contratación, los agustinos llevaron a Filipinas imágenes de Cristo Crucificado. Muy popular es el crucifijo de Sinait, imagen hallada en el mar  y venerada en el convento que tenían los agustinos de aquella localidad de la provincia de Ilocos. También viajaron hasta allí pinturas de lienzo para los retablos de los altares con temática probable a la de los santos titulares de las iglesias de destino (Inmaculada Concepción, San Agustín, Santa Mónica, San Pablo, Santiago Apóstol, San Juan Bautista, San Martín Obispo y del Santo Cristo de Burgos). También destacan tallas de San Roque, Virgen de Guadalupe, Virgen de los Remedios, Nuestra Señora de Regla y Nuestra Señora de Guía. Ésta última tenida por “muy milagrosísima y especialmente para llevar y traer las naos de Nueva España”. 

Por último, los religiosos agustinos llevaron al Archipiélago grabados y estampas con temas relativos a la pasión de Cristo y de la Virgen, así como de los santos agustinos: San Agustín, Santa Mónica, la Virgen de Consolación, Santo Tomás de Villanueva, San Juan de Sahagún, San Nicolás de Tolentino, etc. 

Última etapa (1785-1815). De la Compañía de Filipinas al fin del Galeón

1785 trajo consigo la creación de la Real Compañía de Filipinas. Esta decisión de Carlos III supuso la apertura de dos nuevas rutas que tenían como puertos de cabecera Manila y Cádiz. Una transcurría a través del Cabo de Buena Esperanza; otra, por el Cabo de Hornos, recalando en los puertos de El Callao y Montevideo. Las dos nuevas líneas convivieron un tiempo con la tradicional de Manila-Acapulco. No obstante, a principios del siglo XIX, la guerra con Inglaterra y la derrota de Trafalgar, junto con la invasión francesa supusieron un parón en la demanda de productos asiáticos. Además, las presiones independentistas en México fueron ganando terreno al inicio del segundo decenio. El conflicto armado impedía la descarga de productos, lo que fue aún más en detrimento del mantenimiento de la ruta.

Las Cortes de Cádiz decretan en 1813 la supresión de esta ruta, hecho que supuso que los habitantes de Filipinas pudieron empezar a comerciar en total libertad y con sus propios barcos con otros países asiáticos. En 1814, concluida la contienda con Francia, Fernando VII ratifica la disolución definitiva. En 1815 llegaba al puerto de Manila el “San Fernando” o “Magallanes”. Iba de vacío; en México se le había requisado la mercancía. Éste sería el último viaje del Galeón de Manila. En 1816 el virrey comunicó las órdenes de disolución definitiva que llegaban de la metrópoli.


Piezas destacadas

Extracto de la habilitación y viaje que hizo la Armada del emperador Carlos V de la que era capitán general Hernando de Magallanes

compuesta de cinco naos: Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago, en su viaje desde Sanlúcar de Barrameda en 1519 al descubrimiento por el oeste de las islas Molucas; regreso que verificó de estas islas a España por el cabo de Buena Esperanza la nao Victoria al mando de Juan Sebastián Elcano en 1522 y acaecimientos de la nao Trinidad en aquellas islas.  Archivo del Museo Naval. Madrid. Copia del siglo XIX. 31 x 21,5 cm.

La Armada Naval mandada por el Comendador García de Loaísa

compuesta de cuatro naos, dos carabelas y un galeón, sale del puerto de la Coruña, para islas Molucas, en 24 de julio de 1525. Segunda mitad del siglo XIX. Dibujo de Vicente Urrabieta y Ortiz. Litografía de J.J. Martínez Museo Naval. Madrid. Estampa litográfica a color 44,6 x 65,3 cm.  

Mapa de las Yslas Philipinas hecho por el Padre Pedro Murillo Velarde de la Compañía de Jesús 

1744. Pedro Murillo Velarde. Archivo del Museo Naval. Madrid. Grabado y coloreado. Medidas: 50,5 x 33,8 cm

Plano de la navegación que ejecuta la «Nao de China» desde Acapulco a las islas Philipinas, con expresión de la derrota que debe ejecutar al puerto de Lampón

según lo proyectado y relacionado por el Fiscal de la Real Audiencia de Manila, y assimismo su vuelta… 1750. José Francisco Badaraco, Real Academia de Pilotos de Cádiz. Archivo del Museo Naval. Madrid. Manuscrito en colores sobre papel 36,5 x 103 cm

Plano de las Yslas Philipinas en punto cresido para la mejor inteligencia de las dos derrotas antigua y nueba como assí mismo su vuelta a Acapulco

1750. José Francisco Badaraco, Real Academia de Pilotos de Cádiz. Archivo del Museo Naval. Madrid. Papel manuscrito coloreado 59,5 x 46,8 cm

Vista de una torre y parte del pueblo de Zamboanga

1789-1794. Fernando Brambila. Realizado durante la Expedición Malaspina Archivo del Museo Naval. Madrid. Pluma y aguada a sepia, 37,5 x 53,5 cm

Modelo de junco chino

Museo Naval de Madrid. Madera, tejido y cuerda. Eslora: 40 cm, manga: 17 cm, puntal: 40 cm

Modelo de lorcha

Siglo XIX. Museo Naval. Madrid. Madera y marfil. Altura: 49 cm, eslora 55 cm, manga 14 cm.

Lanchón de carga filipino

Siglo XIX. Museo Naval. Madrid. Madera. Puntal: 10,5 cm, eslora: 50 cm, manga: 11 cm

Navío Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza

1992. Esteban Arriaga Colección particular. Óleo sobre lienzo 100 x 73 cm 

Tinaja china con dragón-Jarrón martabán

Ca. 1600. Depósito Fundación Especial Caja Madrid. Barro cocido

Maqueta de Pagoda. Nanjí (China)

Siglo XIX. Museo Naval. Madrid. Loza

Plato con representación del «Galeón de Manila» con la bandera de la Corona de Castilla y un velero bergantín

Dinastía Qing, época Qianlong (1736-1795), ca. 1780. Museo Naval. Madrid. Porcelana con decoración de esmalte policromado

Diferentes piezas de vajilla.  

(soperas y platones) zoomorfas Dinastía Qing, época Qianlong (1736-1795), ca. 1760-1780. Dinastía Qing, época Jiaqing (1796-1820) Colección particular. Porcelana china con esmaltes polícromos y esmaltes de la Familia Rosa y dorado. 

 

https://www.fundacionmuseonaval.com/el-galeon-de-manila-la-ruta-espanola-que-unio-tres-continentes.html